Redacción
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ya lo advertía el pasado noviembre cuando realizó una movilización en la sede de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps): la situación límite que viven sus empleados debido, por un lado, a la falta de financiación que ha obligado a clausurar y fusionar laboratorios y, por otro, por la fuga de personal. Ante la “inacción” de la ministra de Sanidad, Mónica García, el sindicato vuelve a convocar una concentración esta vez frente a las puertas del ministerio el próximo 12 de marzo.
Por eso, una de las reclamaciones que llevarán esta vez será la de que sea el Gobierno y la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, quienes intervengan en vista de que la titular de Sanidad “no ha adoptado ninguna medida”, por lo que se ven “obligados a retomar las movilizaciones” cuatro meses después de la primera.
La Aemps es un órgano público adscrito al Ministerio de Sanidad, recuerda la central sindical. Y como tal, sus empleados deberían equipararse en rangos salariales y condiciones laborales a los demás, pero según CSIF no es así. Motivo por el cual la fuga de talento y profesionales se potencia: según datos oficiales a los que hacen referencia, solo un 35% de los puestos A1 tienen un nivel salarial por encima del mínimo, cuando en el conjunto de la Administración General del Estado (AGE) este porcentaje representa el 87% y en el propio Ministerio de Sanidad es del 73%. “Es decir, las retribuciones medias suponen una disminución considerable respecto al resto de la Administración”, reprocha el sindicato.
La plantilla cobra unos 300 euros menos que otros empleados con el mismo nivel, incluso dentro del Ministerio de Sanidad, y no obstante realiza “jornadas maratonianas”, con horas no reconocidas ni pagadas
De tal forma que el año pasado dejó la agencia estatal el 10% de los cerca de 600 trabajadores con los que cuenta. “Esta plantilla está estancada en los últimos años pese al aumento en el volumen y la complejidad del trabajo”, denuncia el sindicato, en palabras que recoge Europa Press.
Al mismo tiempo, que se vayan sus empleados provoca el cierre o la fusión de laboratorios, como los de Tecnología Farmacéutica y de Análisis Químicos. “Esto no ha sido por la falta de profesionalidad de los empleados públicos, sino por la falta en la oferta de puestos con niveles y retribuciones adecuadas. Los puestos ofertados no son atractivos y no pueden competir con los que se ofertan desde otros organismos”, critica.
No obstante, lamenta que, mientras tanto, la plantilla, que cobra unos 300 euros menos que otros empleados con el mismo nivel, incluso dentro de Sanidad, se ve obligada a realizar “jornadas maratonianas”, con horas no reconocidas ni pagadas.
Las consecuencias ya se dejan ver, aseguran desde el sindicato, con la pérdida de las acreditaciones emitidas por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC). Y alertan de que esas fugas de personal ponen en riesgo “la capacidad de la institución para cumplir sus objetivos y mantener su credibilidad y prestigio internacional”.
“Sin estabilidad ni reconocimiento es imposible retener el talento. La propia dirección de la agencia ha solicitado al Ministerio de Función Pública adecuar la relación de puestos de trabajo a las necesidades actuales de la agencia y está en espera de su aprobación por parte del departamento de Óscar López. En concreto, ha solicitado adecuar 200 puestos con niveles retributivos más acordes a la responsabilidad y al volumen de trabajo”, zanja la organización.









