Planificación estructural, digitalización y formación: la hoja de ruta del sector MedTech para evitar una nueva obsolescencia

Responsables del área comercial de Fenin, BD, Dräger, Fujifilm, Medtronic y Siemens Healthineers analizan la renovación del parque tecnológico y la transición hacia modelos basados en servicio y pago por resultados

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Pablo Malo Segura
Gabriela Vázquez Vegas (Fotografías)
La digitalización, los modelos de contratación basados en servicio o pago por resultados y el riesgo de una nueva obsolescencia del parque tecnológico sanitario fueron algunos de los temas abordados durante los Ciclos Communis MedTech – Dirección de Área Comercial, organizados por iSanidad. Los participantes coincidieron en que el camino hacia una sanidad «más eficiente y basada en valor» es claro, pero advirtieron de que el sistema aún necesita cambios estructurales para consolidar esta transición.

En concreto, los ponentes subrayaron la importancia de llevar a cabo una renovación del parque tecnológico español para evitar que en la próxima década se reproduzcan escenarios de obsolescencia. Carlos Sisternas, director de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin) en Cataluña hasta el pasado 30 de enero, valoró positivamente iniciativas como el Plan Inveat y los programas AMAT-I y AMAT-II, pero defendió avanzar hacia una «estrategia sostenida basada en la planificación».

Esta, según explicó, debe apoyarse en tres pilares: servicio técnico de calidad, registro técnico completo y actualizado de equipos y un programa estructurado de renovación, que evite situaciones de obsolescencia y garantice la continuidad asistencial. «Para que esta planificación sea verdaderamente eficaz, debe desarrollarse de forma coordinada a nivel de comunidad autónoma, aprovechando la complementariedad y roles específicos de cada hospital. La coordinación regional permitirá evitar ciclos de obsolescencia y asegurar un uso más eficiente y equitativo de los recursos», apuntó.

La renovación tecnológica no puede depender de planes puntuales: el sector reclama una estrategia sostenida, coordinada por comunidades autónomas y basada en planificación estructural

Ignacio Arnott, strategy manager de Siemens Healthineers.

Por su parte, Ignacio Arnott, strategy manager de Siemens Healthineers, alertó del coste clínico, organizativo y humano significativo que supone la obsolescencia. «Contar con equipamientos actualizados permite diagnósticos más rápidos y precisos, reduce pruebas complementarias y facilita intervenciones más tempranas«. En este sentido, subrayó que la formación continua es un elemento clave para «impulsar el cambio cultural necesario en el sistema sanitario y maximizar el valor de la tecnología disponible«.

Sergio del Río, country business leader en BD, coincidió en que el sistema se encuentra en un momento clave. «La tecnología está transformando la manera de diagnosticar y abordar las enfermedades, impulsando un cambio hacia modelos mucho más centrados en la prevención y en la intervención temprana. La industria tiene un papel relevante en este proceso, contribuyendo activamente a la formación, la actualización tecnológica y el trabajo conjunto con los hospitales para acompañar esta transición», señaló.

Georgina González, directora del negocio de Acute Care & Monitoring de Medtronic para España y Portugal.

Georgina González, directora del negocio de Acute Care & Monitoring de Medtronic para España y Portugal, añadió que la obsolescencia no depende únicamente de la antigüedad de los equipos, sino también de la capacidad de los profesionales para aprovechar su potencial. «En los próximos 10 años veremos una mayor complejidad tecnológica. Es fundamental invertir en nuevas competencias: no solo en aquellas técnico-clínicas, sino también en aquellas centradas en la digitalización, nuevos modelos de gestión, etc. La tecnología bien utilizada genera eficiencia, reduce variabilidad y mejora la seguridad del paciente», expuso. En esta línea, señaló que la compañía cuenta con el Madrid Innovation Hub, un centro de formación de alto rendimiento que complementa sus programas de formación continua.

La obsolescencia no es solo una cuestión de antigüedad del equipo, sino de capacidad del sistema para utilizarlo plenamente: formación, cultura y gobernanza serán determinantes en la próxima década

María Martín, marketing manager Medical Business Unit & Corporate Communication de Dräger Hispania, enfatizó en la importancia de integrar una gestión completa del ciclo de vida de los equipos. «En Dräger, incluso se ha transformado el modelo de negocio hacia una visión integral donde lo relevante ya no es únicamente el equipo, sino toda la estrategia de gestión asociada a su funcionamiento», indicó.

Salvador Luna, digital marketing & corporate communications manager en Fujifilm.

Para Salvador Luna, digital marketing & corporate communications manager en Fujifilm, el objetivo debe ser poner a disposición del sistema sanitario toda la innovación posible y hacerlo en plazos que permitan aprovecharla antes de que quede obsoleta. «Para ello, es fundamental evaluar si el sistema está preparado para adoptar nuevas tecnologías con eficacia. En algunos centros sanitarios de referencia persisten inercias que limitan la adopción de innovaciones, como la preferencia por rutinas tradicionales o la falta de demostraciones claras sobre el valor añadido de nuevas soluciones», lamentó.

Al respecto, afirmó que la industria está comprometida con acompañar este proceso, pero calificó como «imprescindible» que exista una alineación entre profesionales, gestores y sector para garantizar que la tecnología se utilice plenamente. «Casos como equipos de alto valor económico que quedan infrautilizados evidencian la necesidad de reforzar la formación, la sensibilización y la gobernanza del proceso de renovación tecnológica».

Sin formación continua y actualización de competencias, la innovación corre el riesgo de quedar infrautilizada

Un cambio de modelo que avanza más en la teoría que en la práctica

Carlos Sisternas, director de Fenin en Cataluña hasta el pasado 30 de enero.

El debate también abordó la transición hacia modelos sanitarios basados en servicio o pago por resultados. Carlos Sisternas (Fenin) señaló que representa una «dirección adecuada para el futuro del sistema sanitario», aunque todavía requiere avances en marcos regulatorios, formación y cultura organizativa. Como ejemplo, citó el ámbito del diagnóstico in vitro, donde los modelos de riesgo compartido subrayan la necesidad de gestionar de forma integral todas las variables implicadas para que funcionen de manera sólida y eficiente.

Sergio del Río, country business leader en BD.

En la misma línea, Sergio del Río (BD), señaló que la digitalización se está consolidando como un pilar para una sanidad más eficiente, segura y basada en datos. No obstante, subrayó que, para maximizar su implementación, será relevante seguir desarrollando marcos regulatorios adecuados, así como sistemas de medición, financiación y gobernanza que faciliten su adopción. «La capacidad de integración tecnológica, tanto desde las compañías como desde las administraciones y los centros sanitarios, será determinante para que estos modelos alcancen su máximo potencial«, comentó.

La transición hacia modelos basados en servicio y pago por resultados avanza, pero requiere marcos regulatorios, financiación adecuada y un cambio cultural para consolidarse en el sistema público

Por su parte, Ignacio Arnott (Siemens Healthineers) contextualizó esta evolución dentro de un cambio más amplio en la forma de consumir servicios: «La experiencia del usuario se convierte en un eje central, tanto para pacientes como para profesionales, con nuevas expectativas de inmediatez, calidad y personalización, sin sacrificar precisión en el diagnóstico ni eficacia en el tratamiento».

Además, apuntó que los modelos de contratación basados en servicios, pago por resultados o riesgo compartido avanzan con mayor rapidez en el entorno privado por su «mayor flexibilidad«. Sin embargo, señaló que en el ámbito público los proyectos piloto demuestran que pueden funcionar, pero requieren cambios culturales y una evolución en los procesos de contratación para consolidarse.

El dato, la monitorización y la transformación del sistema

La protección, calidad y gestión del dato se identificaron como elementos clave del nuevo paradigma digital. María Martín (Dräger Hispania) defendió que cuanto más accesible, fiable y bien protegido sea el dato, mayor será su capacidad para aportar valor al sistema sanitario.

María Martín, marketing manager Medical Business Unit & Corporate Communication de Dräger Hispania.

«Dräger está impulsando proyectos que ponen en valor los servicios asociados a la tecnología: mantenimiento, garantía, monitorización remota e integración continua del equipo dentro del entorno hospitalario. La demostración de la calidad y veracidad de los datos gestionados es esencial para generar confianza y asegurar la adopción de estos modelos», expuso.

Georgina González (Medtronic) destacó cómo la digitalización está transformando la monitorización en cuidados agudos mediante wearables que permiten el seguimiento continuo y en tiempo real de parámetros vitales. Estos dispositivos generan «datos predictivos que ayudan a detectar precozmente el deterioro del paciente y a mejorar la toma de decisiones clínicas».

La calidad, protección e integración del dato serán determinantes para impulsar una sanidad conectada, predictiva y verdaderamente orientada a valor

Estos datos, que se integran con los sistemas del hospital, permiten «seguir al paciente desde el pre hasta el postoperatorio e incluso tras el alta, reduciendo las brechas de monitorización que dejan a los pacientes sin vigilancia hasta el 96% del tiempo y facilitando modelos de atención conectada tanto en el hospital como en el hogar», precisó. No obstante, señaló que la transición completa hacia modelos orientados a valor exige un marco regulatorio que los incentive, una infraestructura digital robusta y una cultura de colaboración entre industria, gestores y profesionales.

Para Salvador Luna (Fujifilm) el reto real es la transformación del sistema sanitario. En este sentido, comentó que existen proyectos con un «potencial enorme que no se han implantado por falta de financiación o por marcos de contratación excesivamente centrados en el precio«.

Finalmente, advirtió de que, sin el trabajo conjunto entre profesionales, gestores y el sector, la innovación corre el riesgo de quedar infrautilizada. «Para que la innovación llegue al paciente, será necesario replantear funciones, estructuras y prioridades, alineando a todos los agentes que intervienen en el proceso. Aunque se habla de situar al paciente en el centro, en la práctica esto requiere marcos regulatorios y modelos de contratación que valoren el impacto real de las soluciones y no solo el cumplimiento administrativo».

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