Redacción
La inteligencia artificial (IA) podría ahorrar un 40% de la carga de trabajo que actualmente tienen los radiólogos del NHS británico a la hora de realizar pruebas de detección del cáncer de mama, según las conclusiones de una investigación publicada este martes por Nature Cancer, en la que han participado de forma conjunta Google, el Imperial College de Londres y el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS).
Precisamente la IA probada fue la de esta compañía tecnológica, y según los resultados consiguió detectar más casos en general, y también de cáncer invasivo, redujo los falsos positivos y citó a menos mujeres que acudían a su primera mamografía llamadas con los métodos tradicionales. En total, se tomó una muestra de 45.602 mujeres incluidas en el estudio, cuyo objetivo es identificar formas en las que la IA podría ayudar en el proceso de cribado y diagnóstico del cáncer de mama.
El flujo de trabajo en el NHS en este aspecto requiere de una doble lectura por parte de dos profesionales. El estudio prescindía de un profesional para que la doble validación venga a través de máquina-humano, incluyendo también el proceso de arbitraje especializado en este flujo. De tal forma que la variación en la lectura asistida no demostró que fuese inferior a una estándar realizada por dos radiólogos.
Al sustituir al segundo lector por la IA, se reducía la carga de trabajo global de lectura
De hecho, al sustituir al segundo lector por la IA, se reducía la carga de trabajo global de lectura. El desarrollo a posteriori de la herramienta de IA, junto con la mejora de la explicabilidad y la aceptación de la herramienta por parte de los lectores de mamografías, podría conducir a la detección de cánceres antes que con dos lectores humanos, escriben los autores de la investigación.
A día de hoy, la sanidad pública británica establece un protocolo en el que la primera línea de detección del cáncer de mama se basa en un riguroso proceso de «doble lectura»: dos especialistas deben ponerse de acuerdo en cada mamografía, y un panel de arbitraje decide en caso de disputa. Pero este sistema que aporta seguridad al diagnóstico clínico se choca con la sobrecarga de trabajo. Cada especialista debe revisar aproximadamente 5.000 exploraciones al año, con sólo cuatro horas de tiempo dedicado a la semana, advierten en el estudio.
Y, tanto por la escasez de radiólogos a nivel mundial, como por la cada vez mayor prevalencia de casos del cáncer de mama en el mundo, los impulsores del estudio defienden que la IA muestra potencial para que más mujeres reciban un diagnóstico y tratamiento más tempranos, al tiempo que se reduce la carga de trabajo de los radiólogos.










