Redacción
Gracias a la terapia CART-T, el Hospital Universitario HM Sanchinarro ha tratado con éxito a un paciente internacional diagnosticado de un linfoma en fase muy avanzada. El paciente fue diagnosticado en junio de 2025 de un linfoma difuso de células grandes B. Tras recibir varias líneas de tratamiento con quimioterapia en su país de origen, sin alcanzar una respuesta completa, comenzó a valorar nuevas alternativas terapéuticas.
“Cuando comprobé que la enfermedad no evolucionaba como se esperaba con la quimioterapia, entendí que necesitaba explorar otras posibilidades. La terapia CAR-T representaba una oportunidad importante para mi caso y por ello decidí contactar con HM Hospitales”, explica el paciente.
Diagnosticado con un linfoma difuso de células grandes B y con una afectación cardíaca, el paciente se está recuperando favorablemente tras tratarse con la terapia CAR-T
A través de International HM Hospitales, los equipos de hematología de ambos países mantuvieron una sesión de coordinación clínica. Una semana después, el paciente ingresó en el Hospital Universitario HM Sanchinarro en situación de extrema gravedad, con una enfermedad oncológica muy avanzada y una afectación cardíaca que condicionaba un taponamiento cardíaco, lo que requirió un drenaje quirúrgico urgente. Una vez resuelta esta complicación aguda, se procedió a la aféresis, es decir, la extracción de células de sangre periférica del propio paciente para su posterior reprogramación en laboratorios especializados de alta complejidad. Posteriormente, se inició una terapia puente con inmunoquimioterapia para controlar la enfermedad hasta la infusión de las células CAR-T.
Aproximadamente 20 días después, se programó la infusión. Dada la extensa afectación cardíaca que presentaba el paciente y ante el riesgo de una complicación cardíaca potencialmente letal, se celebraron varias sesiones clínicas interdisciplinarias entre los servicios de hematología, cardiología, cirugía cardíaca y medicina intensiva, para garantizar la seguridad del paciente.
La respuesta a la terapia fue excelente, con una adecuada expansión y persistencia de las células CAR-T, lo que permitió alcanzar una remisión completa en el momento del alta hospitalaria, aproximadamente tres meses después del ingreso inicial. Actualmente, su evolución clínica es favorable, culminando un proceso complejo en el que la combinación de innovación terapéutica, especialización médica y atención personalizada ha resultado fundamental.







