Redacción
Que la bacteria Fusobacterium se detecte en un tumor colorrectal en el momento de la cirugía es indicativo de que los médicos están ante un subtipo de cáncer que suele ser más agresivo, que implica una menor respuesta del sistema inmunitario frente al tumor y que indica que habrá menos respuesta a la quimioterapia tras la operación. También, que el paciente tiene más riesgo de recaída.
Son las conclusiones del estudio que acaba de publicar la revista ESMO Open, los primeros resultados de un proyecto de investigación denominado Fusomap que lidera el Grupo de Oncología Molecular del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO) y que demuestra el potencial como biomarcador pronóstico y predictivo de la bacteria en este tipo de cáncer.
Fusobacterium se asocia a mayor agresividad del tumor, menor respuesta del sistema inmune y de la quimioterapia
El proyecto Fusomap es el mayor estudio sobre microbiota en cáncer colorrectal en el que participan nueve hospitales de siete comunidades autónomas en España. Financiado por la Fundación Mutua Madrileña, el Instituto de Salud Carlos III y el Cancer Research UK (CRUK), se diseñó como un estudio observacional multicéntrico para evaluar la relevancia clínica de la detección de Fusobacterium tanto en el tejido tumoral en el momento del diagnóstico como en muestras seriadas de heces durante el seguimiento de pacientes con cáncer colorrectal resecable en estadios I-III.
Contar con modelos de diagnóstico y pronóstico en cáncer colorrectal para poder estratificar el riesgo de los pacientes es clave en un tipo de tumor del que actualmente más del 30% de los pacientes con la enfermedad en estadios II y III presentan recaída a pesar de la cirugía con intención curativa y de la quimioterapia posterior.
El Dr. Paolo Nuciforo, jefe del Grupo de Oncología Molecular del VHIO e investigador principal de este estudio, explica que la estratificación del riesgo se basa en factores clínicos y en características anatomopatológicas del tumor, «como el el estadio, el grado del tumor o la presencia de invasión venosa, linfática o perineural«. Pero señala que estos factores «tienen una capacidad limitada para predecir qué pacientes se beneficiarán de la quimioterapia adyuvante, es decir tras la cirugía, lo que puede dar lugar tanto a sobretratamientos como a tratamientos insuficientes».
Dra. Garazi Serna: «Determinadas bacterias y las alteraciones del microbioma desempeñan un papel relevante en el desarrollo del cáncer, su progresión y la respuesta a los tratamientos»
Por eso la investigación trata de identificar nuevos biomarcadores que ayuden a los médicos en la comprensión de la biología del tumor y su interacción con el sistema inmunitario. Y aquí entra en juego el papel de la microbiota. «Cada vez existe más evidencia de que determinadas bacterias y las alteraciones del microbioma desempeñan un papel relevante en el desarrollo del cáncer, su progresión y la respuesta a los tratamientos. De hecho, en estudios previos hemos demostrado que Fusobacterium nucleatum está enriquecido en los tumores y en las muestras de heces de pacientes con cáncer colorrectal», explica la Dra. Garazi Serna, investigadora postdoctoral del Grupo de Oncología molecular del VHIO y primera autora de este artículo.
El estudio incluyó 740 pacientes con cáncer colorrectal resecable en estadios I-III. Uno de cada cinco (21%) presentaba tumores positivos para Fusobacterium. «Tras un seguimiento de 48,6 meses la presencia de esta bacteria en el tumor se asoció de forma independiente con una menor supervivencia libre de recurrencia y una menor supervivencia libre de enfermedad», afirma la Dra. Elena Élez, oncóloga médica del Hospital Universitario Vall d’Hebron, jefa del Grupo de Tumores del Tracto Gastrointestinal y coautora del estudio.
Los resultados aportan la primera evidencia de que la persistencia de Fusobacterium en la microbiota tras la cirugía se asocia con un mayor riesgo de recurrencia del cáncer colorrectal
«La quimioterapia tras la cirugía mejoró significativamente la supervivencia libre de enfermedad en pacientes negativos para Fusobacterium mientras que no se observó este beneficio en los tumores con presencia de la bacteria», continua la oncóloga. Los resultados de este estudio aportan la primera evidencia de que la persistencia de Fusobacterium en la microbiota intestinal tras la cirugía se asocia con un mayor riesgo de recurrencia del cáncer colorrectal. Gracias al análisis longitudinal de muestras de heces recogidas durante el seguimiento de los pacientes, el equipo de investigación observó que la bacteria podía detectarse hasta tres años antes de la recaída, lo que abre la puerta a su uso como biomarcador para identificar de forma precoz a los pacientes con mayor riesgo de recurrencia.
«En conjunto, estos hallazgos refuerzan el potencial de Fusobacterium como una herramienta útil para avanzar en la medicina personalizada del cáncer colorrectal. Su detección podría ayudar tanto a identificar a los pacientes con peor pronóstico y menor beneficio de la quimioterapia como a anticipar una posible recaída» afirma el Dr. Nuciforo. «Esto podría ayudar a los oncólogos a tomar las decisiones terapéuticas y a implementar las estrategias de vigilancia más adecuadas para cada paciente». Los autores del estudio señalan que será necesario validar estos resultados antes de su aplicación en la práctica clínica.







