El brote de ébola en RD Congo supera los 5.500 casos y alcanza 2.642 muertes

En siete días se han confirmado 569 casos y 317 fallecimientos más, mientras Ituri concentra el 83,6% de los contagios

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Redacción
El brote de ébola en República Democrática del Congo (RDC) ha superado los 5.500 casos confirmados y alcanza ya 2.642 muertes desde su declaración a mediados de mayo. La emergencia, con epicentro en el este del país, se ha convertido en el brote más mortífero registrado hasta ahora en RDC.

El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) ha informado de 5.514 casos confirmados y 2.642 fallecidos, con una tasa de letalidad del 47,9%. Además, 1.200 personas se han recuperado, 808 pacientes permanecen en aislamiento y la tasa de seguimiento de los contactos alcanza el 83,4%.

La evolución respecto a los datos difundidos la semana pasada muestra la rapidez con la que continúa creciendo el brote. El balance publicado el 17 de agosto situaba el número de casos confirmados en 4.945 y las muertes en 2.325. Desde entonces, el balance ha aumentado en 569 casos y 317 fallecimientos, lo que supone incrementos del 11,5% y del 13,6%, respectivamente. La tasa de letalidad ha pasado de aproximadamente el 47% al actual 47,9%.

Los casos confirmados han aumentado un 11,5% y las muertes un 13,6% respecto al balance de la semana pasada

Durante las últimas 24 horas se han registrado 55 nuevos casos confirmados en las provincias de Ituri, Kivu Norte y Alto Uélé. De ellos, 35 corresponden a Ituri, 16 a Kivu Norte y cuatro a Alto Uélé. Las autoridades han comunicado también 18 recuperaciones y 13 fallecimientos. Diez de las muertes se han producido en Ituri, la provincia más afectada por el brote, y las restantes en Kivu Norte.

Ituri concentra más del 83% de los casos

El INSP ha señalado que Ituri concentra el 83,6% de los casos confirmados desde el inicio del brote. En total, 57 de las 151 zonas sanitarias de las provincias en las que se han detectado casos se encuentran ya afectadas. Ituri acumula 4.607 casos y 2.065 muertes, muy por encima de Kivu Norte, donde se han contabilizado 714 casos y 490 fallecimientos.

El brote se convirtió la semana pasada en el más mortífero registrado en la historia del país. Superó así al episodio ocurrido entre 2018 y 2020, que dejó 2.299 fallecidos. El balance difundido el 17 de agosto ya contabilizaba 2.325 muertes.

Las proyecciones apuntan a que podría llegar a superar también al brote registrado entre 2014 y 2016 en África occidental. Aquella epidemia dejó 28.616 casos y 11.325 fallecidos en Guinea, Liberia y Sierra Leona, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La tasa de letalidad alcanza el 47,9%, mientras 808 pacientes permanecen en aislamiento

La velocidad de propagación constituye otro indicador de la magnitud de la emergencia. En el brote de África occidental fueron necesarios cinco meses para alcanzar las 1.000 muertes. En el actual se han registrado más de 2.000 fallecimientos en menos de tres meses.

Ataques contra los equipos implicados en la respuesta

A la evolución epidemiológica se suman las dificultades de seguridad para los profesionales y voluntarios que trabajan sobre el terreno. Cruz Roja ha denunciado varios ataques durante los últimos días contra sus voluntarios y personal médico implicados en la respuesta al ébola. La organización ha mostrado su «profunda preocupación» por estos incidentes, que han dejado un total de 12 heridos, además de daños materiales en varias ambulancias.

Tres voluntarios resultaron heridos tras ser «atacados violentamente» por un grupo de personas el 19 de agosto en Beni, en la provincia de Kivu Norte. El incidente provocó también la destrucción de equipamiento utilizado en la respuesta frente al virus.

Un día antes, otros dos voluntarios resultaron heridos «cuando intentaban llevar a cabo un entierro seguro y digno en la aldea de Malikuti», en Alto Uélé. Además, el 17 de agosto resultó herido de gravedad un trabajador de uno de sus equipos durante un ataque en Aru, en Ituri.

Ituri acumula 4.607 casos y 2.065 fallecimientos desde el inicio del brote de ébola

«Los ataques contra voluntarios y personal humanitario son inaceptables. El respeto hacia el personal y las actividades humanitarias es fundamental para garantizar que las comunidades afectadas por epidemias y otras crisis sigan recibiendo la asistencia y los servicios que necesitan con urgencia», ha subrayado Cruz Roja.

La organización ha advertido además de las consecuencias que estos episodios pueden tener sobre el control del brote. «Cada trabajador herido y cada ambulancia, vehículo o equipamiento dañado reduce la capacidad de dar atención sanitaria de emergencia», ha señalado.

Cruz Roja ha pedido a las comunidades, líderes locales y demás partes implicadas que «apoyen, respeten y protejan la acción humanitaria». Asimismo, ha asegurado que el Comité Internacional de la Cruz Roja y el Movimiento de la Media Luna Roja mantienen su compromiso de apoyar a las comunidades vulnerables en RDC.

Naciones Unidas alerta de la falta de financiación

El coordinador superior de Naciones Unidas para la respuesta frente al ébola, Julien Harneis, ha advertido de que el brote continúa avanzando a un ritmo exponencial. También ha reclamado un refuerzo inmediato de la financiación internacional para evitar que la respuesta quede desbordada. «Solo tenemos fondos para las próximas semanas, y muy pronto se agotarán», ha alertado.

La OMS también había advertido la semana pasada de que la epidemia «no está ni mucho menos bajo control». Su director general, Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, señaló que el brote está impulsado por la inseguridad, los desplazamientos y los movimientos de población. Asimismo, explicó que algunas muertes se estaban produciendo fuera de los centros de tratamiento y entre personas que no figuraban como contactos conocidos.

Naciones Unidas alerta de que el brote avanza a un ritmo exponencial y reclama más financiación internacional

Una respuesta internacional

El Papa León XIV ha pedido a la comunidad internacional que responda a «la epidemia de ébola que está provocando muchas víctimas» en República Democrática del Congo. Durante el Ángelus de este domingo en la plaza de San Pedro, el Pontífice ha reclamado que esa respuesta «involucre también a las comunidades locales en la labor de prevención para salvar muchas vidas humanas».

RDC cuenta con una amplia experiencia en el manejo del virus del ébola. En diciembre de 2025, el país decretó el fin de otro brote registrado en Kasai. El país africano ha afrontado más de una docena de brotes desde que el virus fue identificado en 1976. Uno de los epicentros de aquel primer episodio se localizó en Yambuku, junto al río Ébola, del que tomó su nombre la enfermedad.

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