El viaje del paciente oncológico se reinventa concentrando todos sus procesos asistenciales

Quirónsalud impulsa un proyecto para reorganizar el circuito asistencial con el fin de unificar consultas, pruebas y tratamientos en un solo espacio y día

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Fuente: QUIRÓNSALUD.

Redacción
El paciente oncológico no solo convive con su cáncer, sino que tradicionalmente su circuito asistencial, una vez comienza con el tratamiento, le obliga a rediseñar su vida en torno a las visitas a su centro hospitalario. Pruebas, consultas y la administración de su tratamiento. Procesos que no suelen coincidir en un mismo momento. Bajo ese análisis, y con la premisa de reorganizar todo el viaje del paciente con la idea de hacerlo más eficiente y mejorar los resultados en salud, hay en marcha un proyecto de hospital de día personalizado.

HOPE (acrónimo compuesto de ese nombre) se despliega en varios hospitales del Grupo Quirónsalud. El primero en ponerlo en marcha fue el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, que lo inició para transformar la experiencia de los pacientes oncológicos que reciben tratamiento ambulatorio.

“La humanización no depende exclusivamente de la actitud individual de los profesionales. Las organizaciones sanitarias también deben diseñar procesos, circuitos y entornos que favorezcan experiencias positivas para pacientes y familiares”, reflexiona la Dra. Cristina Caramés, directora Asistencial y de Investigación Corporativa en Quirónsalud.

En este sentido, el cambio de modelo respecto a la atención del paciente oncológico aborda la parte asistencial, la digital y la atención. La premisa es personalizar al máximo para conseguir que el tratamiento que debe recibir la persona no suponga que, también, le impacte en la vida cotidiana. “Un sistema asistencial complejo, fragmentado o difícil de comprender puede generar sufrimiento adicional incluso cuando la calidad clínica es excelente”, corrobora la Dra. Caramés.

Dra. Cristina Caramés: “Las organizaciones sanitarias también deben diseñar procesos, circuitos y entornos que favorezcan experiencias positivas para pacientes y familiares”

Parte esencial de HOPE es la Unidad de Práctica Integrada, encargada de concentrar todos los puntos de atención que necesita dicho tratamiento. En cuanto a las pruebas, el hospital de día personalizado incorpora sistemas de diagnóstico Point of Care, con los que se obtienen resultados analíticos en menos de tres minutos. Todo ello permite evitar que la muestra se mande al laboratorio y, por ende, reduce los tiempos de espera.

Desde que se puso en marcha, los centros de Quirónsalud han registrado mejoras del 97% en la duración del proceso asistencial; se ha pasado de cuatro citas a una sola visita; se ha prescindido de tres salas de espera dentro del recorrido del paciente.

Más allá de la clínica, también se han observado beneficios en cuanto a ingresos hospitalarios (un 38% menos de los relacionados con el tratamiento); los actos administrativos han descendido en un 90% y la satisfacción de los pacientes ha alcanzado un NPS del 95%. La Dra. Caramés lo resume en que todo ello “forma parte de la humanización”.

Percepción generalizada de que es el camino a seguir

En esa cita en el hospital de día, el paciente tiene su extracción, se comprueba que los parámetros de su analítica están dentro de la normalidad y se evalúa su estado clínico “con carácter previo a la administración del tratamiento prescrito por el oncólogo”, desgrana la Dra. Clara Olier, jefa de Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Ruber Juan Bravo, integrado en One Oncology Madrid, Grupo Quirónsalud.

Su centro implantó recientemente este proyecto, que realizaron de manera progresiva y arrancando con un “reducido número” de pacientes, para ir aumentándolo “hasta su total implantación”, realizada una vez se comprobó la satisfacción de las primeras personas que participaron en HOPE.

Por parte de los profesionales también se ha visto con buenos ojos la llegada de HOPE, según la Dra. Olier. “El equipo multidisciplinar (donde se incluyen médicos, enfermería, farmacia, administrativos) ha respondido de manera satisfactoria ante el proyecto, con gran implicación por parte de todos y cada uno de los miembros del equipo”.

Dra. Clara Olier (Hospital Universitario Ruber Juan Bravo): “Prevemos incorporar un apoyo estructurado e individualizado que facilitará al paciente información personalizada sobre recomendaciones de su autocuidado”

El propio Ruber Juan Bravo ha registrado también una reducción considerable de los tiempos de espera y estancia hospitalaria. No obstante, y entre las mejoras que contemplan en el proyecto, la Dra. Olier adelanta que prevén incorporar un “apoyo estructurado e individualizado que facilitará al paciente información personalizada sobre recomendaciones de su autocuidado”. Para ello, harán uso de herramientas PROMs (medición de resultados reportados por pacientes) y PREMs (de la experiencia vivida durante su proceso).

Con esa información, se compartirá información de utilidad al paciente para manejar posibles síntomas relacionados con su tratamiento. El Portal del Paciente (MiQuirónsalud), habilita la comunicación directa con el equipo clínico, junto a un asistente virtual que responderá dudas sobre su evolución y tratamiento en todo momento. En caso de revestir mayor gravedad, desde el propio portal se gestionan posibles alertas.

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