Nieves Sebastián Mongares
Gabriela Vázquez Vegas/Ana Fernández Agüero (Fotografía y vídeo)
La llegada de sistemas de asa cerrada completa no implica únicamente incorporar una nueva tecnología. También supone que pacientes y profesionales modifiquen hábitos y la forma de relacionarse con el manejo de la diabetes tipo 1. Los expertos destacan que una de sus principales ventajas es el avance hacia una mayor autonomía en el control de la enfermedad, aunque su implantación requiere una adecuada orientación desde la consulta para que los pacientes puedan beneficiarse de su impacto positivo en el control glucémico y en la calidad de vida.
En este contexto, la incorporación de la función CamAPS Liberty al sistema myLoop supone un paso más hacia una mayor automatización. Esta funcionalidad permite prescindir de la introducción de los carbohidratos de cada ingesta, ya que el algoritmo aprende a gestionar las necesidades de insulina, adaptando su administración en cada momento.
Pero integrar estos sistemas supone un aprendizaje para pacientes y profesionales sanitarios. Por ello, en España se ha realizado un lanzamiento limitado con el objetivo de observar su funcionamiento y acumular experiencia en su uso. Tres expertos que participaron en este ‘piloto’ compartieron su experiencia y aprendizajes al respecto en una mesa de expertos impulsada por mylife Diabetes Care. Todos ellos coincidieron en que, paradójicamente, uno de las principales desafíos es que los pacientes asimilen que tienen que intervenir menos. Con ello, el manejo de la enfermedad se simplifica y la carga mental se reduce.
Los sistemas de asa cerrada completa aumentan la autonomía del paciente, ofreciendo una herramienta que les permite pensar menos y aporta flexibilidad
Desde la perspectiva del Dr. Pedro Pujante, especialista en Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Central de Asturias, los sistemas de asa cerrada completa “liberan mucho de la toma de decisiones”. A este respecto, el Dr. José Atencia, coordinador de la Unidad de Diabetes del Hospital Universitario Gregorio Marañón y jefe de servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Memorial Publio Cordón, afirmó que el objetivo final es “dar a los pacientes una herramienta para que tengan que pensar menos, siendo CamAPS Liberty un paso más en esta dirección y aportando flexibilidad”. En esta idea coincidió la Dra. Rosa Corcoy, directora de la Unidad de Diabetes del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, apuntando que este incremento de la autonomía “permite visualizar como candidatos a pacientes que no lo eran con sistemas menos automatizados”.
Formación sobre sistemas de asa cerrada
Este “dejar hacer” es fundamental, ya que el algoritmo necesita un periodo de aprendizaje. El sistema recopila e integra la información disponible para adaptarse progresivamente a las necesidades y situaciones de cada paciente. Esto, expuso la Dra. Corcoy, es más difícil de asimilar para quienes ya usan otros sistemas que requieren mayor interacción. No obstante, según expresó la especialista, una vez se extienda el uso de sistemas de asa cerrada completa, “la aspiración es llegar a un día en que no sea imprescindible explicar a los pacientes las funcionalidades de este sistema”.
Siguiendo este hilo, el Dr. Pujante agregó que esto puede ayudar también a reducir la carga asistencial, ya que son los profesionales de enfermería o el personal técnico los que se ocupan de esta educación terapéutica. Asimismo, especificó que “no todo el mundo necesita conocer todas las prestaciones que ofrece el sistema; la clave puede estar en avanzar por niveles, dentro de esa personalización que se busca, y adaptar la educación y el manejo de la tecnología a las necesidades concretas de cada paciente”.
Una vez se extienda la implantación de sistemas de asa cerrada completa, la formación se podría reducir a conceptos básicos de control de la enfermedad
“En algunos casos será suficiente con conocer los conceptos básicos, mientras que otros perfiles, pueden requerir un abordaje diferente”, apuntó el Dr. Pujante. Esto supone un gran cambio porque, como subrayó el Dr. Atencia, “antes se daba una formación completa de myLoop powered by CamAPS y, cambiar a CamAPS Liberty implica desaprender”. Así, una vez el sistema esté más extendido habrá aspectos como la formación sobre bolos o introducción de determinados parámetros que podrían verse modificados.
En definitiva, los expertos coinciden en que la diabetes tipo 1 es una patología que exige una atención constante y la suma de funcionalidades como CamAPS Liberty puede suponer un alivio para los pacientes en términos de carga mental.
Aprendizajes del programa piloto
El Dr. Atencia define el cambio como “más profundo de lo que esperaba”, agregando que “es una herramienta que se puede usar desde muchos ángulos y, cuando tengamos más pacientes, le vamos a sacar más partido”. De hecho, una de las ventajas que destaca el especialista es que, a medida que los profesionales sanitarios acumulen experiencia con CamAPS Liberty, “se abrirá la opción de democratizar su uso y que llegue cada vez a más personas”.
No obstante, como apunta la Dra. Corcoy, el profesional deberá decidir “a qué pacientes puede beneficiar un sistema como CamAPS FX y a cuáles se les puede ofrecer CamAPS Liberty para darles un plus en el manejo de la enfermedad”. En concreto, los expertos refieren que puede ser de gran ayuda en pacientes con mayor sobrecarga de enfermedad o a quienes los sistemas anteriores les resulten complejos. “Puede ser muy importante, sobre todo en pacientes que tienen dificultades para acordarse de administrar los bolos antes de las comidas, que no los ponían o que no ajustaban bien las cantidades; en términos generales, cuando se analizan los datos de los sensores de glucosa, se observa que los resultados han mejorado, pero también que esta mejoría ha ido en paralelo al aumento de la confianza del paciente en el sistema”, apuntó el Dr. Pujante.
A medida que los profesionales sanitarios acumulen experiencia con CamAPS Liberty se podrá democratizar su uso y que llegue cada vez a más pacientes
El Dr. Atencia explicó que, al ofrecer esta alternativa a los pacientes, aunque “al principio les sonaba a ciencia ficción, lo probaban”. Una vez implementado el sistema, se inicia el proceso de adaptación. Pero, como resaltó la Dra. Corcoy, el sistema reporta beneficios desde que empieza a utilizarse dado que, “aunque en las primeras semanas el algoritmo necesita tiempo para poder adaptarse, los niveles se mantienen similares y los pacientes muestran satisfacción al ver que les compensa liberarse de la carga mental”. “Los pacientes que han confiado en nosotros han visto que han mejorado y, en muchos casos, que merece la pena, que están más liberados y se quitan la presión de tener que ajustar cantidades de insulina a la hora de comer, lo cual es muy interesante”, reforzó el Dr. Pujante.
También, con esta primera experiencia de uso, los profesionales sanitarios se plantean cómo otros aspectos pueden impactar en el funcionamiento del algoritmo. “Hace unas semanas comentábamos si hacer cambios en la dieta podía ayudar, pero no lo estamos planteando de entrada porque primero queremos ver si CamAPS Liberty funciona en cada paciente o no”, aportó la Dra. Corcoy. En esta misma línea se expresó el Dr. Atencia, considerando que “es mejor ver si el sistema funciona y, si no, intervenir”. Como conclusión, los expertos se mostraron de acuerdo en que, cuanto menos interferencias externas se produzcan por el momento, más se aprenderá sobre el uso de estos sistemas de asa cerrada completa, lo cual contribuirá a optimizar el manejo de la enfermedad para pacientes y profesionales sanitarios.










