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Healthsens Nephropoc ayudará a cambiar el paradigma del diagnóstico precoz y el seguimiento de la enfermedad renal a nivel mundial

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..Redacción.
Healthsens, compañía española asentada en Asturias, ha desarrollado Healthsens Nephropoc, el primer dispositivo Point of Care (POC) que ayudará a cambiar el paradigma del diagnóstico precoz y el seguimiento de la enfermedad renal a nivel mundial. Una gota de sangre será suficiente para medir la creatinina. La enfermedad renal es una patología afecta a cerca del 10% de la población mundial. En concreto, en España, unos 7 millones de personas padecen enfermedad renal crónica. Los pacientes que padecen esta enfermedad necesitan un control y seguimiento continuado de ciertos valores analíticos, siendo la creatinina el marcador más importante que permite conocer el estado del riñón y la fase en la que se encuentra la enfermedad. El control de este índice ayudará a anticipar el fallo renal y, a hacer un seguimiento de cualquier patología relacionada con los riñones.

Healthsens Nephropoc ayudará a cambiar el paradigma del diagnóstico precoz y el seguimiento de la enfermedad renal a nivel mundial

La detección precoz de niveles de creatinina fuera de los rangos de normalidad permite un diagnóstico precoz de la enfermedad renal y, en consecuencia, un mejor control de la misma retrasando de modo muy relevante su evolución y aumentando las posibilidades de supervivencia. En esta línea, miembro del Advisory Board de Healthsens, el Dr. Juan Florencio Macía,la llegada de este dispositivo permitirá un control de la evolución de la enfermedad renal, con conocimiento por parte del médico y el paciente de la fase exacta de la enfermedad en la que se encuentra, permitiendo también la detección precoz de descompensaciones que pueden acelerar el curso de la enfermedad”.

A través de los datos obtenidos, el médico no solo puede anticipar un fallo renal y tomar medidas para retrasar al máximo una posible diálisis o un trasplante de riñón, sino que puede hacer el seguimiento de cualquier patología capaz de afectar a los riñones. Asimismo, es destacable que no solo los pacientes con una enfermedad renal ya conocida pueden beneficiarse de este nuevo dispositivo. También, existen muchas otras enfermedades multisistémicas y hereditarias en las que el riñón resulta afectado sin mostrar en un primer momento síntomas.

Así, pacientes con enfermedades como la diabetes, el lupus y otras patologías autoinmunes, poliquistosis, cálculos renales, insuficiencia cardíaca, infecciones, acromegalia, amiloidosis, etc. pueden detectar precozmente el momento el deterioro de sus riñones, permitiendo así la instauración de un tratamiento temprano que conseguiría una evolución más lenta hacia el fallo renal y hacia la necesidad de un tratamiento renal sustitutivo.  Rogelio García, presidente de ALCER Asturias, señala que “todos aquellos pacientes que pasan por problemas renales pueden beneficiarse. Desde los que están en una fase previa, pasando por los del tratamiento sustitutivo y hasta llegar a la etapa tras el trasplante”.

Dr. Juan Florencio Macia: “La llegada de este dispositivo permitirá un control de la evolución de la enfermedad renal”

Hoy en día el seguimiento de los pacientes renales se hace a través de análisis de sangre en el laboratorio. Se estima que este tipo de enfermedades supone un coste del 3% para el sistema de salud y múltiples trastornos para los pacientes. El proceso actual implica cerrar cita en centro de salud, ambulatorio u hospital para la extracción de sangre, esperar unos días para conocer los niveles de creatinina. Por ello, “la implantación de este dispositivo supone un ahorro significativo de costes para el sistema de salud, público y privado. Se van a evitar desplazamientos y consultas innecesarias. Esta situación supone ahorros en tiempo y las molestias de tener que ir al centro de salud o el hospital por parte de los pacientes”, afirma el Dr. Macía.

El mayor beneficio se observan en los pacientes. Este proceso les permite participar en el control de su enfermedad, pudiendo llevar a cabo la autorregulación de su tratamiento de manera autónoma. Es decir, un dispositivo similar a los glucómetros que ya se usan para controlar la diabetes. La información del análisis de la gota de sangre se envía a una aplicación para que el médico pueda valorarlo. Es importante señalar que Healthsens Nephropoc dispone de un software integrado que almacena todas las mediciones para así poder monitorizar su evolución.

Del mismo modo, se espera que en un futuro pueda integrarse con plataformas de seguimiento digital de los pacientes, tanto públicas como privadas. Rogelio García, considera que “este dispositivo es clave para acabar con la inseguridad de la analítica y sobre los niveles de creatinina. Es fundamental que los pacientes podamos tener el control y saber en tiempo real (unos 40 segundos) cuál es este índice. Esto supone una mayor comodidad para los pacientes que no tienen que acudir tan frecuentemente a realizarse analíticas”.

Este dispositivo permite a los pacientes participar en el control de su enfermedad, pudiendo llevar a cabo la autorregulación de su tratamiento

Por su parte, Iván Meras, CEO de HEALTHSENS, añade que “el poder medir de modo fiable, rápido, cómodo y sin desplazamientos cambiará la calidad de vida de los pacientes, descongestionará las consultas y laboratorios de análisis clínicos y, además, podrá integrarse en los procedimientos de detección y seguimiento de la enfermedad. Healthsens Nephropoc es una prueba mucho más precisa, fiable, reproducible y rápida que la determinación analítica de los niveles de creatinina por el método convencional. Además, apenas presenta falsos positivos.

Por tanto, permite reducir gastos en el sistema sanitario al evitar la realización de pruebas y seguimiento médico a personas que verdaderamente no padecen ninguna enfermedad renal”. Como añade el Dr. Macía, “los beneficios de este dispositivo se extienden a los propios médicos generales y nefrólogos. Estos especialistas pueden conocer el estatus renal de sus pacientes con más rápido que con las pruebas de laboratorio que se utilizan en la actualidad. De este modo, pueden ofrecer unas pautas para que los pacientes acudan a consulta cuando tengan unos niveles de creatinina superiores a 3, por ejemplo.

En este escenario, es destacable señalar que existe un elevado porcentaje de infradiagnóstico y desconocimiento sobre esta grave enfermedad. Por ello, la portabilidad y rapidez de medición de este dispositivo permitiría su utilidad asimismo en cribado poblacional para de entre una gran cantidad de personas, aquellas que podrían beneficiarse de un tratamiento para la enfermedad renal. Estudios estiman que 1.500 millones más se podrían beneficiarse del screening, unos datos que van en aumento como consecuencia del envejecimiento de la población.

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