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El MIR, una carrera de obstáculos para extracomunitarios como Joseph Griffiths, número 2 de este cupo

Este médico peruano, licenciado en Argentina, ha obtenido la segunda mejor nota entre los extracomunitarios que han hecho el MIR, lo que le permitirá elegir dermatología

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..Gema Maldonado.
De las 7.989 plazas MIR disponibles este año para médicos, solo 320 corresponden a quienes obtuvieron su titulación de Medicina en un país de fuera de la Unión Europea, y Joseph Griffiths ha logrado una de ellas después de obtener la segunda mejor puntuación entre los aspirantes extracomunitarios y el puesto 277 en los resultados provisionales, entre los más de 13.000 médicos que se inscribieron al examen MIR, lo que le permitirá elegir la especialidad en la que piensa desde que entró en la facultad. «Dermatología es una especialidad muy visual y eso siempre me gustó», cuenta a iSanidad, «cuando comencé a plantearme hacer el MIR solo quería estar entre los 3.000 primeros para agarrar el cupo extracomunitario, pero finalmente me dan los números y no lo dudo: va a ser dermatología».

Joseph Griffith es peruano, estudió Medicina en Argentina y ha logrado la segunda mejor nota entre los aspirantes extracomunitarios

Pero el suyo no ha sido un camino fácil hasta llegar al punto en el que se encuentra ahora, cuando aún lidia con la burocracia; técnicamente su visa de estudiante no le permite estar en España en los días previstos para la elección de plaza. Solicitó su renovación el pasado mes de diciembre, al poco de saber que el examen se retrasaría de enero a marzo, pero aún no ha recibido respuesta de la Administración. Este retraso le ha llevado a recurrir al asesoramiento legal de una abogada.

A las horas de estudio que cualquier aspirante MIR tiene que dedicar, Joseph, peruano y licenciado en Medicina en Buenos Aires (Argentina), tuvo que sumar la búsqueda de piso, las horas moviendo papeles en Extranjería y la adaptación a un sistema de selección para la especialidad diferente. «Fue un reto porque nosotros no hacemos la carrera pensando en el MIR. Todo lo relacionado al examen es nuevo y hay que saber adaptarse rápido», señala.

Los obstáculos burocráticos y los retrasos en las tramitaciones marcan la preparación del examen MIR de los médicos extracomunitarios

La buena formación MIR en España y las malas condiciones laborales de los médicos residentes en Argentina, con hasta «70 horas de trabajo semanales y un sueldo que al cambio no supera los 300 euros«, cuenta, le animaron a volver a repetir la experiencia de ser migrante y venir a España.

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En mayo de 2019 aterrizó en Madrid para comenzar un curso preparatorio del MIR intensivo. Pero cuando llegó la fecha de inscribirse al examen que le permitiría optar a una de las plazas de Formación Sanitaria Especializada, su título de médico aún no estaba homologado. «En mi caso tardaron nueve meses, pero tengo conocidos que van ya por 21 meses, y tanto tiempo no puedes estar preparando un examen que no sabes si vas a poder hacer», señala.

El retraso en la homologación de su título que le llevó a postergar el MIR un año le obligó a pedir una prórroga de su visa de estudiante en plena pandemia

Optó por dejar el curso, continuar con todo el papeleo y matricularse en la misma academia en febrero de 2020, con la vista puesta en el examen de 2021. Entre tanto, pasó por tres pisos diferentes hasta encontrar un lugar estable en el que vivir, pero reconoce que contó con amigos, conocidos y algunos familiares que ya residían aquí, además de «la suerte de tener una familia que me ha podido apoyar y no he tenido que trabajar acá, por lo que he podido dedicar todo mi tiempo al MIR».

El retraso en la homologación que le llevó a postergar el MIR un año, también le obligó a pedir una prórroga de su visa de estudiante en plena pandemia. «Era imposible, pasaba mañanas actualizando la página de la Policía para conseguir un turno, era tiempo que no estudiaba y que no estaba tranquilo pensando que todo lo que había estudiado no serviría de nada si no podía presentarme por los papeles», cuenta.

Sin su NIE renovado, el documento que le permite residir legalmente en España, no tenía forma de sacar el certificado digital, imprescindible para completar todo el proceso del MIR este año, que obligatoriamente es telemático. En este escenario, siempre hay alguien dispuesto a aprovecharse de las situaciones de necesidad. «Me enteré de que hay gente que acapara turnos en la web de la Policía y luego los vende. Así que opté por pagarlo, quitarme el estrés y poder estudiar tranquilo». Su cita para sacarse las huellas dactilares en comisaría le costó 100 euros.

«Me enteré de que hay gente que acapara turnos en la web de la Policía y luego los vende. Así que opté por pagarlo, quitarme el estrés y poder estudiar tranquilo»

Un obstáculo más solventado y a por el siguiente: la convalidación de notas. Del promedio de 8,4 que obtuvo durante la carrera en Buenos Aires ha pasado a un 7,82. «No me han dado explicaciones y es verdad que es menos de un punto, pero en un examen como el MIR, hubiera quedado 50 puestos por encima», explica, «en especialidades como dermatología pueden suponer quedarte o no en Madrid». Con su puntuación final espera poder acceder a una plaza en algún hospital de esta comunidad, donde preferiría quedarse «después de tantos años de moverme», confiesa.

Con todo, Joseph no para de repetir «la suerte» que le ha acompañado en todo este proceso, y señala que muchos otros aspirantes extracomunitarios se han quedado fuera de ese cupo que reserva el 4% de plazas tanto a los que vienen a España en estancia de estudios para preparar la prueba, como Joseph, como para los que optan por preparar el MIR en su país y vienen solo al examen.

El cupo de plazas MIR para extracomunitarios es del 4%, que este año se traduce en 320 plazas

Estos últimos lo han tenido más difícil este año. «El año pasado el cupo para extranjeros se acabó en el 3.900 y este año, probablemente, acabará en torno al 5.400. Esto indica que algo ha pasado con los extranjeros, se han presentado menos o han podido venir menos», apunta Griffiths. La pandemia y las cuarentenas para viajeros de países como Brasil, Perú o Colombia no han ayudado. «Ha sido un año particularmente duro para los extracomunitarios«, lamenta el futuro residente de dermatología, que continúa su particular yincana de trámites hasta llegar a su plaza el próximo verano.

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