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AEP y semFYC alertan de que estamos en ‘código rojo’ para un futuro saludable

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..Redacción.
Justo en el ecuador de la convocatoria de la 6º Conferencia Mundial del Clima, la COP26, la Asociación Española de Pediatría (AEP) y la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC) hacen un llamamiento conjunto a los líderes españoles y representantes mundiales  para que asuman las medidas oportunas y necesarias dirigidas a limitar el calentamiento global a 1,5°C y eviten la “inminente catástrofe sanitaria” integrando la salud humana y la equidad como ejes fundamentales en todas las acciones y políticas de mitigación del cambio climático y de adaptación al mismo.

La AEP y la semFYC son las dos sociedades médicas españolas adheridas a la carta del clima saludable. Se trata de un posicionamiento de la comunidad sanitaria mundial dirigido a los líderes y delegaciones nacionales participantes en la COP26. Este posicionamiento está promovido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Alianza Global del Clima y la Salud (GCHA, por sus siglas en inglés).

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Así, el objetivo del llamamiento es impulsar a los representantes nacionales e internacionales a adquirir un compromiso con la salud medioambiental global. Se trata de una cuestión que se abordará mañana en el transcurso de la sesión monográfica Conferencia Global 2021 sobre Salud y Cambio Climático. El evento debe desembocar en la presentación de un paquete de compromisos en el marco del Programa de Salud de la COP26 por parte de los países participantes.

A ojos de la semFYC y la AEP los profesionales sanitarios tienen ahora una oportunidad única de brindar aportaciones decisivas en favor de la salud medioambiental. “El 90% de los profesionales de la salud creen que deben alzar la voz para exigir acción climática”, subraya Juan Antonio Ortega, pediatra y coordinador del Comité de Salud Medioambiental de la AEP.

“La crisis climática es una amenaza real para la salud a la que se enfrenta la humanidad”, asegura Salvador Tranche, presidente la semFYC. “Los médicos de familia y pediatras nos encontramos en la primera línea en la protección de la salud. Por ello, es importante que reconozcamos las conexiones existentes entre el cambio climático y sus consecuencias en la salud”, añade.

Cada décima de grado por encima del incremento de 1,5° C de temperatura global tendrá un grave efecto en la salud las personas

Consecuencias para la salud del calentamiento global
En el Acuerdo de París de 2015, los gobiernos se comprometieron a tomar las medidas para paliar el deterioro medioambiental. Asimismo, fijaron como objetivo reducir el incremento de la temperatura del planeta a 1,5°C, para 2050. Ese es el límite de calentamiento que las evaluaciones científicas dejan claro que es necesario para evitar efectos catastróficos en la salud y prevenir millones de muertes por motivo del cambio climático. Pero el mundo se dirige actualmente hacia un calentamiento de 2,7-3,1° C solo en este siglo.

Cada décima de grado por encima de 1,5° C de temperatura tendrá un grave efecto en la vida y la salud de las personas. Aunque nadie está a salvo de estos riesgos, los grupos vulnerables serán los más afectados: embarazadas, lactantes, infancia y adolescencia, ancianos, enfermos crónicos y la población en situación de pobreza.  “La infancia es especialmente vulnerable a los efectos del cambio climático y la contaminación de los ecosistemas”, destaca el doctor Ortega. La OMS reconoce que, pese a que los menores de 5 años son sólo el 8,5% de la población, el 36% de la carga de enfermedades es de causa ambiental. De hecho, se estima que de la morbimortalidad atribuida a la emergencia climática hasta un 88% recae en menores de 5 años.

Un tercio de las muertes por la contaminación atmosférica es atribuible de forma directa del uso de combustibles fósiles

La contaminación de los ecosistemas y la emergencia climática comparten origen y muchos de los efectos en la salud de las personas. “El 70% de las enfermedades crónicas se desarrollan en las dos primeras décadas de vida.. Actualmente, en España son 500.000 muertos relacionados con el cambio climático”, advierte Ortega.

El Grupo de Trabajo en Salud Planetaria de la semFYC y el Comité de Salud Medioambiental de la AEP destacan algunos datos de 2019 para llamar la atención sobre el impacto en la salud humana. En este sentido han manifestado que la contaminación del aire mata a 6,8 millones de personas/año; las temperaturas no óptimas matan a 2 millones de personas/año; el número de muertes relacionadas con la contaminación del agua potable es de 1,66 millones, la pérdida de biodiversidad incrementa el riesgo de pandemias como el Covid-19; y los eventos climáticos extremos y la escasez de recursos son factores de riesgo para padecer depresiones, desórdenes de estrés postraumático, ansiedad y suicidio.

Así, AEP y semFYC reclaman que parte de los fondos europeos de Resiliencia y Next Generation contribuyan a apoyar y generar nuevas estructuras y nuevas capacidades en un modelo de Salud Medioambiental que den respuesta a la situación de emergencia climática. “Necesitamos impulsar el compromiso de impactar lo menos posible en la huella de carbono. No basta con un compromiso exclusivamente individual, sino tiene que ser también social y político. Y los primeros que tenemos que concienciarnos somos los médicos. Este compromiso debe estar y tenemos que interiorizarlos y llevar a cabo la sensibilización con nuestros pacientes. Nosotros ya prescribimos acciones sociales, como es el caso del ejercicio, pero también hay que incluir una prescripción de naturaleza/ambiental y debemos incorporarlo a nuestro arsenal terapéutico», incide el presidente de la semFYC.

El cambio climático contribuye al aumento de las enfermedades crónicas, de la prematuridad, del bajo peso al nacimiento y de desórdenes emocionales

Como señalan las dos sociedades científicas, será necesario una redistribución sustancial de los recursos económicos y amplios cambios sociales. “Estos cambios no serán fáciles. Tendrán que superar la fuerte oposición de poderosos intereses creados. Afortunadamente, los avances tecnológicos, las políticas e instituciones necesarias ya están disponibles y la cooperación entre sociedades científicas, gestores y sociedad civil pueden ser importantes herramientas para impulsar progresos. Un tercio de las muertes por la contaminación atmosférica de partículas producida por el hombre, son atribuibles de forma directa del uso de combustibles fósiles. Estamos en código rojo para un futuro saludable”, enfatiza Ortega.

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