La neuroestimulación espinal, asignatura pendiente del sistema sanitario catalán

Los especialistas en dolor crónico en Cataluña piden equidad territorial para sus pacientes ya que esta comunidad autónoma se encuentra en la cola en España en cuanto a estas terapias

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..Redacción.
En Cataluña se realizan al año 5,6 implantes de neuroestimulación espinal (NEE) por cada millón de habitantes. Esto se traduce, en el escenario más optimista, en unos 50-60 implantes anuales. Es una cifra que se encuentra muy por debajo de la media de algunos países europeos como Bélgica, con 85 implantes por millón, u Holanda, con 54 por millón. También está significativamente por debajo de la media en España, con 14,1 implantes por millón de habitantes; Navarra, el País Vasco y Valencia son las comunidades autónomas que más intervenciones de este tipo realizan. En concreto, 33,7 implantes por millón, 28,5 y 24,4, respectivamente. Estos son algunos de los datos recogidos en un informe realizado por la Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries de Catalunya (Aquas).

La Sociedad Catalana de Dolor (SCD) ha dedicado su jornada anual a las terapias de neuromodulación, entre las que destaca precisamente el implante de estimuladores espinales, para analizar los motivos de esta situación de infratratamiento que sufre Cataluña, plantear soluciones que ayuden a revertirla y estudiar también los últimos avances de esta terapia. La jornada ha tenido lugar lugar en la sede de la Acadèmia de Ciències Mèdiques i de la Salut de Catalunya i de Balears.

Los implantes de neuroestimulación espinal han demostrado con numerosas evidencias su eficacia en el tratamiento del dolor crónico neuropático en general, además de tratarse de una opción segura y reversible

Las terapias de neuromodulación se utilizan desde hace años y se han convertido en una herramienta imprescindible para el manejo de algunos pacientes que padecen dolor crónico complejo. Estas terapias consisten en la aplicación de electricidad o fármacos cerca del sistema nervioso para modular su actividad y modificar la transmisión del mensaje que llega al cerebro como dolor. Hay varios estudios que avalan su efectividad para algunos tipos de dolores.

«Existe un problema de equidad evidente en el acceso a este tratamiento para el dolor en Cataluña, a pesar de que se ha demostrado en los últimos años a través de múltiples estudios y revisiones una gran evidencia de su eficacia y eficiencia», señala el Dr. Antonio Montes, presidente de la SCD y jefe de la Unidad del Dolor del Hospital del Mar de Barcelona. Además, destaca el papel de la neuromodulación en el tratamiento de los dolores neuropáticos en general. A pesar de todas estas evidencias, en Cataluña existen importantes desigualdades territoriales tanto en la dotación de personal como en la cartera de servicios que pueden realizar.

Dr. Antonio Montes: «Existe un problema de equidad evidente en el acceso a este tratamiento para el dolor en Cataluña»

El dolor crónico, un problema muy común
Se estima que en Europa una de cada cinco personas sufre de dolor crónico, lo que supone un grave problema de salud pública. Las personas que lo padecen ven su calidad de vida reducida y sufren además importantes limitaciones tanto en sus actividades personales como laborales y sociales. En Cataluña hasta un 30% de la población padece algún tipo de dolor crónico. Se trata de la segunda causa de consulta más habitual en los centros de atención primaria. Además, condiciona un elevado número de bajas laborales e incrementa el gasto sociosanitario.

La primera opción para el tratamiento de este dolor es farmacológica, con analgésicos de diferentes intensidades. Entre ellos, se encuentran los fármacos derivados de los opiáceos como opción más potente. Sin embargo, la naturaleza crónica de esta afectación hace que estos tratamientos pierdan su eficacia con el tiempo. Por ello, son necesarias dosis más altas e intensas. Así, llega un punto en el que los pacientes se vuelven refractarios a estos tratamientos convencionales.

Los principales candidatos para este tipo de tratamiento son los pacientes con dolor crónico que se han vuelto refractarios a los tratamientos convencionales

«En este tipo de pacientes la neuroestimulación puede ser una importante alternativa, sobre todo para aquellos pacientes que tendrán un largo recorrido para evitar problemas de dependencia a los fármacos», explica el Dr. Javier Medel, vocal responsable de neuromodulación de la junta de la SCD, jefe de la unidad del dolor del Hospital Universitario Vall d’Hebron y uno de los organizadores de la jornada.

El Dr. Medel reconoce que también es posible que este tratamiento pierda eficacia con el tiempo, a causa de la tolerancia de sus efectos. No obstante, recuerda que, al contrario que los opioides y otros analgésicos, su administración no tiene efectos secundarios. «A pesar de precisar de una técnica invasiva para su colocación, que vendría a ser parecida a la de un marcapasos, es un procedimiento seguro y reversible, lo que hace que se deba plantear como última opción en el escalado en el tratamiento al que se recurre cuando un paciente sufre dolor crónico», apunta.

En la jornada también se ha abordado la terapia intratecal. Esta neuromodulación farmacológica es primordial en el dolor intenso asociado al cáncer. Así, permite rebajar 100 veces las dosis de los fármacos opioides administrados por otras vías, que limitan la vida del paciente, o utilizar otros fármacos no opioides con efectos analgésicos mucho más evidentes. El aumento de la supervivencia de los pacientes con cáncer con las nuevas terapias inmunológicas y el envejecimiento progresivo de la población, especialmente en Cataluña, sitúan estas terapias de neuromodulación, ya consolidadas y con evidencia científica, como una herramienta terapéutica que debería llegar a todas las personas que lo necesiten.

Para una buena selección de los candidatos resulta fundamental disponer de un equipo multidisciplinar, que incluya la figura de un psicólogo

Equipos multidisciplinares y grandes avances
El Dr. Medel añade también que el éxito de este procedimiento radica en una buena selección del paciente. «Para eso es de vital importancia poder disponer de un equipo multidisciplinar, en el que se incorpore la figura del psicólogo». En esta selección es necesario hacer una valoración muy detallada. En ella, cada vez tiene más importancia la funcionalidad del paciente que las escalas de dolor. «Saber qué puede y qué no puede hacer por culpa del dolor nos ayudará a valorar mejor si es un candidato apto para este tratamiento», precisa.

En los últimos años, los múltiples avances tecnológicos junto con una mejor comprensión de la terapia han permitido formular nuevas formas de estimulación encaminadas a un mejor alivio del dolor. De manera simultánea, los dispositivos han actualizado sus prestaciones. Esto ha mejorado los resultados y proporcionado una mejor experiencia al paciente. En concreto, con dispositivos más pequeños, baterías más duraderas y/o recargables, compatibilidad con resonancia magnética nuclear, etc. Actualmente, «la neuromodulación es una terapia consolidada, que evoluciona rápidamente y es uno de los sectores de más rápido crecimiento dentro de la medicina», concluye la SCD.

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