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Caída “drástica” en el inicio del tratamiento de la hepatitis C: en niveles de los peores momentos de pandemia

La Alianza para la Eliminación de las Hepatitis Víricas en España muestra su preocupación por la bajada en el número de pacientes que iniciaron tratamiento contra esta infección vírica

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..Redacción.
El número de pacientes que empezaron tratamiento contra la hepatitis C entre julio y septiembre de 2021 fue de 1.459. En comparación con los 3.125 pacientes que lo iniciaron entre enero y marzo de 2020, se trata de un descenso muy significativo. Estos son los últimos datos disponibles que acaba de publicar el Ministerio de Sanidad y que se sitúan en los niveles del peor momento de la pandemia. Asimismo, estos datos se sitúan ligeramente por encima de los 1.363 del fatídico trimestre abril-junio de 2020, durante los momentos más críticos de la pandemia de Covid-19.

Ante estas cifras, desde la Alianza para la Eliminación de las Hepatitis Víricas en España (Aehve), muestran su preocupación y temor ante una posible tendencia a la baja. Además, advierten del colapso en la atención primaria (AP) provocado por la sexta ola de la pandemia. Algo que también perjudica el inicio del tratamiento contra la hepatitis C. “Estamos hablando de que se están dejando de diagnosticar y empezar a tratar más de mil pacientes todos los meses. Eso es un problema muy serio que demora el final de la eliminación de la hepatitis C en nuestro país, que teníamos al alcance de la mano”, explica el Dr. Javier García-Samaniego, coordinador de la Aehve y jefe de Sección de Hepatología del Hospital La Paz de Madrid.

test-serológicos-hepatitis-CDr. García-Samaniego: “Se están dejando de diagnosticar y empezar a tratar más de mil pacientes todos los meses. Eso es un problema muy serio que demora el final de la eliminación de la hepatitis C en España”

Para el hepatólogo, la situación que atraviesa la AP en España significa la paralización de la derivación de pacientes a las consultas de hepatología. Así, la consecuencia de esta situación es un diagnóstico más tardío y en fases más avanzadas de la enfermedad. De hecho, entre un 25% y un 30% de los enfermos que se diagnostican tienen ya enfermedad hepática avanzada.

Por eso, “los hepatólogos tememos que, de continuar con esta ralentización, el diagnóstico de enfermedad hepática avanzada por el virus de la hepatitis C aumentará”, explica el Dr. García-Samaniego. No hay que olvidar que el paciente con enfermedad hepática avanzada puede remitir la infección, pero no la enfermedad. “Se convierte en una persona con enfermedad hepática crónica aún con la infección curada”, advierte el especialista.

El índice de supervivencia varía sustancialmente entre los pacientes que se diagnostican y tratan con la enfermedad hepática en estado más avanzado y en aquellos en los que está en estadios iniciales

Alta eficacia de los antivirales de acción directa
Recientemente, el Ministerio de Sanidad publicó los datos del Estudio de Monitorización de Efectividad Terapéutica (SITHepaC) que muestra la alta eficacia de los tratamientos para la hepatitis C basados en antivirales de acción directa. En concreto, en torno a un 95% de pacientes obtuvo una respuesta viral sostenida positiva. Aunque el informe también destaca el alto grado de pacientes en fases avanzadas de la enfermedad (un 33% en el nivel F4, el más elevado).

Asimismo, el índice de supervivencia varía sustancialmente entre los pacientes que se diagnostican y tratan con la enfermedad hepática en estado más avanzado y en aquellos en los que está en estadios iniciales. En concreto, la supervivencia baja del 97,12 en pacientes en nivel F0 y del 96,83 en pacientes en nivel F1 al 85,10 en pacientes en nivel F4. “Estos datos son bien elocuentes de la importancia del diagnóstico temprano y un adecuado control de la enfermedad”, indica el Dr. García-Samaniego.

En definitiva, desde la Aehve piden a las administraciones medidas para desbloquear la derivación de pacientes de AP a atención especializada. También reclaman los programas de microeliminación para pacientes en entornos vulnerables de centros de adicciones; inmigrantes y personas sin hogar que tienen un circuito asistencial diferente, que también se están viendo afectados por la pandemia. “Estamos ante una oportunidad histórica de acabar con la hepatitis C. Pero la sensación en este momento es que, lejos de avanzar para acercarnos a este objetivo, estamos retrocediendo”, concluye el Dr. García-Samaniego.

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