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Dos ensayos indican que la supervivencia a largo plazo en cáncer de ovario avanzado mejora con olaparib en primera línea

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..Redacción.
Olaparib en combinación con bevacizumab y en monoterapia, ha demostrado una supervivencia a largo plazo clínicamente significativa en determinadas pacientes con cáncer de ovario avanzado en primera línea en los análisis exploratorios de dos ensayos de fase III. Los datos de seguimiento de los ensayos Paola-1 y Solo-1 los ha presentado la Alianza MSD-AstraZeneca en el reciente Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO). 

La supervivencia a cinco años de las pacientes con cáncer de ovario avanzado tratadas con olaparib más bevacizumab fue del 65,5% frente al 48,4% de las tratadas con bevacizumab

En el ensayo de fase III Paola-1 se evaluó este fármaco en combinación con bevacizumab como terapia de mantenimiento en primera línea. Se hizo en pacientes con cáncer de ovario avanzado, que no tenían pruebas de enfermedad después de la cirugía o después de respuesta a quimioterapia basada en platino. Si bien la supervivencia global final fue de 56,5 meses frente a 51,6 meses con bevacizumab en monoterapia, el resultado no fue estadísticamente significativo.

Pero en un análisis exploratorio de subgrupos de pacientes positivas para déficit de recombinación homóloga (HRD), incluyendo las que tienen una mutación de BRCA, redujo el riesgo de muerte un 38% frente a bevacizumab en monoterapia. Así, la supervivencia a cinco años de las pacientes tratadas con la combinación fue del 65,5% frente al 48,4% tratadas con bevacizumab.

La combinación de olaparib y bevacizumab también mejoró la mediana de supervivencia libre de progresión a casi cuatro años

«En mujeres que se enfrentan a un diagnóstico de cáncer de ovario avanzado que es positivo para HRD, un tratamiento dirigido en el contexto de mantenimiento en primera línea puede ser importante para ayudarlas a vivir más tiempo«, ha destacado la Dra. Isabelle Ray-Coquard, investigadora principal del ensayo Paola-1 y presidenta del grupo Gineco.

La combinación también mejoró la mediana de supervivencia libre de progresión (SLP) a casi 4 años (46,8 meses). En el caso de bevacizumab más placebo esta variable fue de 17,6 meses. Así, el 46,1% de las pacientes que recibieron la combinación seguían sin progresión frente al 19,2% de las pacientes que recibieron bevacizumab en monoterapia. Además, no se dieron nuevos acontecimientos adversos con respecto a ensayos clínicos anteriores. Entre los eventos adversos de olaparib con bevazumab frente a este último fármaco en monoterapia se notificaron síndrome mielodisplásico/leucemia mieloide aguda/anemia aplásica (1,7% frente a 2,2%). También nuevas neoplasias malignas primarias (4,1% frente a 3,0%) y neumonitis/enfermedad pulmonar intersticial/bronquiolitis (1,3% frente a 0,7%) en el seguimiento a los siete años del ensayo de fase III Solo 1.

Olaparib en monoterapia como mantenimiento en primera línea redujo el riesgo de muerte en un 45%

Este otro ensayo, publicado en la revista Journal of Clinical Oncology, evaluó olaparib en monoterapia como tratamiento de mantenimiento en primera línea tras la cirugía de cáncer de ovario avanzado sin pruebas de la enfermedad después de la operación o después de quimioterapia basada en platino. En este caso, olaparib mostró una mejora clínicamente significativa de la supervivencia libre de progresión frente a placebo en pacientes con mutación de BRCA en la línea germinal (gBRCAm); redujo el riesgo de muerte en un 45%. No se alcanzó la mediana de supervivencia global con el fármaco, mientras que fue de 75,2 meses con placebo.

A los siete años la supervivencia fue del 67% frente al 47% en las pacientes con placebo. De este 47%, el 44% recibieron un inhibidor de PARP posterior. Este objetivo, el de la supervivencia, fue del 45% en las pacientes con olaparib. En las que no habían recibido un primer tratamiento posterior fue del 21%. Datos adicionales demostraron que la mediana de tiempo hasta el primer tratamiento posterior fue de 64 meses frente a 15,1 meses con placebo.

A los siete años la supervivencia en las pacientes con cáncer de ovario tratadas con olaparib en mantenimiento fue del 67% frente al 47% en las pacientes con placebo

El perfil de seguridad y tolerabilidad del fármaco en este ensayo no mostró nuevas señales de seguridad. Los acontecimientos adversos más frecuentes surgidos durante el tratamiento (≥20%) fueron náuseas (78%), cansancio (64%), vómitos (40%), anemia (40%), diarrea (35%), artralgias (29%), estreñimiento (28%), dolor abdominal (26%), dolor de cabeza (23%), neutropenia (23%), disgeusia (22%), mareos (20%) y disminución del apetito (20%).

«Alcanzar una supervivencia a largo plazo en pacientes con cáncer de ovario avanzado recién diagnosticado es fundamental porque el contexto de primera línea ofrece el mayor potencial para afectar a la supervivencia de la paciente», ha valorado el Dr. Paul Di Silvestro, investigador del ensayo Solo-1.

«Alcanzar una supervivencia a largo plazo en pacientes con cáncer de ovario avanzado recién diagnosticado es fundamental. La primera línea ofrece el mayor potencial para afectar a la supervivencia de la paciente»

El cáncer de ovario es uno de los tumores ginecológicos más frecuentes y tiene el peor pronóstico y la mayor tasa de mortalidad. Más de dos tercios de las pacientes con cáncer de ovario son diagnosticadas con enfermedad avanzada. Aproximadamente el 50-70% de estas pacientes fallecen antes de los cinco años. Además, la mitad de las pacientes con cáncer de ovario avanzado tienen tumores positivos para HRD. Una de cada cuatro de estas pacientes tiene una mutación BRCA.

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