La realidad de la medicina de familia en las facultades: sin docentes, sin asignaturas y sin prácticas suficientes

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..Gema Maldonado (Sevilla).
Las 200 plazas MIR de medicina de familia y comunitaria que quedaron vacías en la última convocatoria y que tampoco se cubrieron en una repesca que dejó 93 plazas vacantes responde a toda una serie de causas cuyo origen, más allá de las condiciones laborales en atención primaria, se encuentra en las facultades de medicina, según han expuesto este viernes estudiantes, profesores e investigadores en una de las sesiones del 44 Congreso Nacional de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) que se celebra en Sevilla.

Luciana Nechifor: «Los estudiantes de medicina no somos tontos, vemos lo que pasa en las consultas y las condiciones laborales que tienen»

Poca entidad en los planes de estudio de las facultades, falta de médicos de la especialidad que estén ejerciendo como docentes en los grados y una rotación tardía en los centros de salud, llevan a los egresados de medicina en España a conocer poco la medicina de familia y decantarse por otras especialidades. La realidad laboral en los centros de salud, marcada por la sobrecarga y la falta de recursos, tampoco ayuda. «Los estudiantes de medicina no somos tontos, vemos lo que pasa en las consultas y las condiciones laborales que tienen», afirmaba durante su intervención Luciana Nechifor, presidenta del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM).

Según datos de este mismo año, más del 80% de las facultades de medicina cuentan con materias o asignaturas relacionadas con la medicina de familia y comunitaria, «No es el 100%, como debería ser«, puntualizaba durante su intervención la Dra. Aurora Valenzuela Garach, decana de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada. Muchas facultades ofertan estas materias como optativas, de forma que no todos los futuros médicos han de estudiarla. Además, el 30% oferta estas asignaturas en el último año de docencia teórica, en 5º curso. Se estudia poco y se hace tarde, según han puesto de manifiesto los ponentes.

Dra. Valenzuela: «La medicina de familia no es solo una especialidad y una profesión sanitaria, sino también una disciplina académica por eso debe incorporarse en la universidad de manera nuclear»

«La medicina de familia no es solo una especialidad y una profesión sanitaria, sino también una disciplina académica», reflexionaba la decana, «por eso debe incorporarse en la universidad de manera nuclear. Debe tener cuerpo como asignatura propia y como ámbito de prácticas en todas las facultades de España. Es el núcleo que amalgama todas las especialidades y que tiene una visión global de la patología de una persona en todo su entorno», ha defendido.

Pero la realidad en las aulas de medicina es bien distinta. Según un estudio elaborado por el CEEM, el 72% de los estudiantes de medicina rota una o dos veces en medicina de familia en los seis años del grado. La mayoría de las facultades programan esas rotaciones en el sexto curso. «Cuando llegamos al centro de salud en 6º la mayoría ya sabemos qué especialidad queremos coger y ni siquiera nos vamos a plantear hacer medicina de familia», ha afirmado la presidenta del CEEM. Tampoco cree que sean suficientes las horas de rotación en esta especialidad, que como mucho llega a las 200 horas. «Son ocho créditos del grado que tiene 360 en total, supone el 2% de los créditos de la titulación», apunta la estudiante.

Luciana Nechifor: «Cuando llegamos al centro de salud en 6º la mayoría ya sabemos qué especialidad queremos coger y ni siquiera nos vamos a plantear hacer medicina de familia»

El estudio del CEEM también muestra que hay facultades que no tienen prácticas obligatorias en medicina de familia y comunitaria, de forma que sus estudiantes pueden acabar el grado sin haber pisado un centro de salud. «Y la medicina de familia rural está aún peor», lamenta Nachifor. El 74,4% de las facultades no oferta prácticas de medicina rural. Estas prácticas solo son obligatorias en seis de las 43 facultades y optativas en el 11%. Cada año salen de las facultades unos 7.000 egresados, pero en 2020, solo 650 rotaron en centros de atención primaria del ámbito rural. «Supone solamente el 9% de los nuevos médicos, pero después un 16% de las plazas MIR de medicina de familia y comunitaria son rurales». Casi la mitad de los que ocupan una de esas plazas no ha tenido ningún contacto con la medicina rural en seis años de grado.

En el mundo de la investigación vinculada a atención primaria tampoco la situación mejora. Pese a que el 28,5% de las plazas MIR que se ofertan corresponden a medicina de familia y comunitaria, pero en facultades grandes, como las de Valencia o Málaga, apenas se da opciones para hacer trabajos fin de grado sobre esta especialidad. «En valencia solo seis de los 560 trabajos fueron de medicina de familia y comunitaria, en Málaga seis de 200. Falta iniciativa docente y falta conocimiento del estudiantado», ha asegurado Nechifor.

El 74,4% de las facultades no oferta prácticas de medicina de familia y comunitaria en el mundo rural. El tiempo máximo de rotación en atención primaria supone el 2% de los créditos de todo el grado

La falta de profesionales de medicina de familia que ejerzan la docencia en las universidades es otra de las carencias que han puesto sobre la mesa. «Son muy pocos los médicos de familia que piden acreditación. Es imprescindible que estos profesionales participen en los grados. Es necesario que realicen el doctorado, falta masa crítica», señalaba la decana de la Facultad de Medicina de Granada. En su facultado recientemente han quedado plazas de profesor desiertas porque «no las han solicitado».

La Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) ha dado «credibilidad» al procesod e selección del profesorado pero también ha traído «efectos colaterales no deseados», según el Dr. Sebastián Chávez de Diego, director de Evaluación y Acreditación en la Agencia Andaluza del Conocimiento. «Ha desincetivado que los profesionales sanitarios opten a ser profesores unversitarios dado el gran número de fracaso por el rechazo de las acreditaciones. Su actividad asistencial les impide llevar tanta actividad investigadora», ha explicado.

Dr. Chávez: «Se desincentiva que los sanitarios opten a ser profesores dado el gran número de fracaso por el rechazo de las acreditaciones»

Esta realidad hizo que Andalucía creara la figura del profesor contratado doctor con vinculación clínica al sistema sanitario andaluz. El sistema valora la experiencia asistencial, además de la docente y la investigadora. «Creemos que con esta acreditación estamos dado un paso en la buena dirección», señaló el Dr. Chávez.

La decana de la Facultad de Medicina de Granada concluye que la medicina de familia «tienen que explicarla los especialistas y, preferentemente que vean enfermos». Piden que se estimule la investigación en la etapa MIR, que disminuya la sobrecarga asistencial y garanticen la estabilidad en el empleo y las expectativas en el mundo docente.

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