Redacción
Las dificultades en el acceso a productos sanitarios y medicamentos es un problema a resolver en nuestro país. De hecho, más de un millón y medio de personas en España se encuentran en una situación vulnerable y con problemasen el acceso a estos productos. Así se puso de manifiesto durante la Jornada de Reflexión sobre la Pobreza Farmacéutica, impulsada por la ONG Banco Farmacéutico en colaboración con Angelini Pharma.
A pesar de las consecuencias de la pandemia de Covid-19, en este periodo se reestablecieron e intensificaron las relaciones con entidades sociales, “lo que nos permitió identificar la necesidad de cubrir la pobreza farmacéutica que afecta a los usuarios de éstas”, explicó Javier Vinzia, director de Banco Farmacéutico. Asimismo, recordó que también atienden esta pobreza farmacéutica “a través de las trabajadoras sociales de los centros de salud públicos, tras los acuerdos alcanzados con los servicios de salud de las tres comunidades autónomas en las que estamos actualmente”.
Desde la entidad Banco Farmacéutico consideraron necesario activar un proyecto para atender la pobreza farmacéutica de los perfiles más vulnerables
En este sentido, desde la organización consideraron necesario activar un proyecto para atender la pobreza farmacéutica de los perfiles más vulnerables en nuestra sociedad. Por ello, “incorporamos a una trabajadora social, que nos permitirá gestionar las peticiones de ayuda que se nos trasladan desde las entidades sociales”, añadió Vinzia. Además, con los datos recogidos por el programa Fondo Social de Medicamentos, expuestos en el Observatorio de la Pobreza Farmacéutica, pueden determinar el perfil de beneficiarios de su entidad, cuáles son los principios activos más solicitados, patologías principales, etc.
Cuidado de la salud de las personas
Durante la jornada, Angelini Pharma expuso su caso de éxito y su experiencia como laboratorio farmacéutico implicado en la búsqueda de soluciones para esta problemática. La compañía lleva más de once años colaborando con la entidad sin ánimo de lucro, impulsando diferentes acciones en el marco de sus compromisos con el cuidado de la salud de las personas. En este plano, ambas organizaciones acaban de celebrar su 4ª Jornada de Voluntariado, en la que se han repartido más de 30.000 recursos sanitarios a entidades sociales de Madrid, Barcelona, Zaragoza, Málaga y Reus.
Olga Insúa, directora general de Angelini Pharma España, explicó que “nuestro ADN, como compañía implicada en el cuidado de la salud de las personas, es solidario. La celebración de jornadas como esta se hace extremadamente necesario, en un contexto de pobreza farmacéutica que requiere de nuestra acción y de nuestra implicación de manera urgente. En este sentido, además de participar en este encuentro, nos complace seguir colaborando con Banco Farmacéutico a través de la donación de productos sanitarios, como mascarillas en plena pandemia, o de fondos para tratar de permanecer al lado de las personas que más lo necesitan”.
Olga Insúa (Angelini Pharma): “Nos complace seguir colaborando con Banco Farmacéutico a través de la donación de productos sanitarios, como mascarillas en plena pandemia, o de fondos para permanecer al lado de las personas que más lo necesitan”
En la reunión, la Asociación Catalana de Integración y Desarrollo Humano (Acidh) explicó cómo se vive la pobreza farmacéutica desde su perspectiva, y la forma en la que Banco Farmacéutico colabora en cubrir y solucionar los casos que se detectan y que sufren de inacción por parte de la administración pública. Asimismo, los titulares de la Farmacia Santa Caterina – Úbeda Fernández expusieron el día a día del centro atendiendo a beneficiarios de la acción de Banco Farmacéutico.
Así, pusieron de relieve la importancia de apoyar a estos usuarios y se motivó un coloquio final entre todos los asistentes para impulsar la búsqueda de soluciones conjuntas y la creación de sinergias para trasladar a la administración el alcance de las carencias existentes en el sistema. Además del respaldo de Angelini Pharma, el encuentro contó con la participación de más de 50 compañías, farmacias y organizaciones dispuestas a profundizar en la problemática de la pobreza farmacéutica y la necesidad de solventar carencias de manera conjunta, como la Fundació Acollida i Esperança, Fundació Aspasim o Isdin.









