Redacción
Siete de cada diez decisiones clínicas se basaron en 2024 en los resultados obtenidos en pruebas diagnósticas in vitro, lo que equivale a 675,5 millones durante todo el año pasado de los 965 millones de pruebas diagnósticas de este tipo que se realizaron en España. La magnitud revela, según se ha desprendido de una jornada celebrada en el Hospital Universitario La Paz (Madrid), que este tipo de técnica es clave a la hora de avanzar en la medicina personalizada y de precisión de cara a determinar el tratamiento más ajustado a cada caso.
Organizada por la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria, Fenin, la sesión ha puesto sobre la mesa el momento que vive el diagnóstico in vitro en nuestro país, las tendencias que sigue, cómo evoluciona el sector, además de aportar iniciativas de mejora y el impulso de nuevas áreas de colaboración entre los distintos actores del SNS.
Rafael Pérez-Santamarina, director gerente del Hospital Universitario La Paz, ha destacado que “el diagnóstico in vitro es un pilar estratégico para avanzar hacia una medicina más precisa, más eficiente y centrada en las necesidades reales de los pacientes. Para el Hospital La Paz es una satisfacción acoger esta jornada, que impulsa la reflexión, el análisis y la colaboración entre todos los agentes del sistema sanitario”.
Por su parte, el jefe de Servicio de Análisis Clínicos del centro, Antonio Buño, ha calificado este tipo de prueba diagnóstica como un elemento “absolutamente vertebrador del sistema sanitario”. “No es posible entender la medicina moderna sin la Medicina de Laboratorio. Su aportación a la prevención, al diagnóstico precoz y a la monitorización de los pacientes es insustituible”, ha reivindicado.
Los expertos coinciden en destacar el diagnóstico in vitro como un elemento “absolutamente vertebrador del sistema sanitario”
En paralelo, desde la industria se avanza, ha explicado Arndt Knestel, presidente del Sector Diagnóstico In Vitro de Fenin, en la “mejora continua de los flujos de trabajo para gestionar el alto volumen de las muestras de rutina, la medicina personalizada, los nuevos modelos asistenciales (por ejemplo, como apoyo para la atención sanitaria en el domicilio del paciente), diagnóstico molecular y la aplicación de la inteligencia artificial y el Big Data, entre otras”.
Este tipo de nuevas tecnologías ya son, ha agregado Buño, “capaces de proporcionar información cada vez más precisa y junto con las herramientas digitales permiten una medicina más proactiva, personalizada, eficiente y equitativa. El reto ahora es consolidar una mayor colaboración entre industria, clínicos y gestores para acelerar su implementación real en beneficio del paciente”.
Sin olvidar que el marco normativo también tiene un papel en todo ello. Knestel ha recordado que, ante un entorno regulatorio “muy exigente”. “La entrada en vigor de normativas como como el Reglamento europeo 2017/746 IVDR de productos in vitro ha introducido nuevos estándares y requisitos de compleja aplicación que pueden repercutir en la óptima disponibilidad de estos productos en el mercado y su acceso por profesionales y pacientes”, ha advertido.
Supone el 13,4% de la facturación del sector
La contribución sanitaria del sector de diagnóstico in vitro es paralela a la económica. En esta jornada, titulada ‘Sector de Diagnóstico in Vitro: presente y perspectivas de futuro’, se ha presentado un informe promovido por Fenin que, entre otras cuestiones, analiza las tendencias de mercado y la evolución de este sector.
Por ejemplo, el informe revela que el mercado del diagnóstico in vitro es el segmento líder en el sector de tecnologías médicas, aportando un 13’4% del total de facturación de toda esta industria en Europa.
En el análisis nacional, España se sitúa como el cuarto mercado europeo de diagnóstico in vitro, con una fuerte presencia de pymes que suponen cerca del 92% del total de compañías que operan en nuestro país. No obstante, según se refleja en este informe, el gasto en este tipo de prueba diagnóstica solo representó el 1,2% del gasto sanitario total en 2024, lo que representa 29,9 euros “per capita”.
Por último, el presidente de la Fundación Fenin, Fernando Bandrés, ha puesto de relieve la importancia de esta técnica, que se ha convertido “en un instrumento fundamental para la práctica asistencial del siglo XXI, superando el concepto único de diagnóstico inmediato y alcanzando el de predicción de acontecimientos. Además, humaniza el proceso asistencial al acercar la toma de decisiones al paciente”.










