Juan León García
Fotos: Ana Fernández Agüero / Gabriela Vázquez Vegas
Los comités de tumores son una pata esencial hoy en el abordaje óptimo, eficaz y seguro del cáncer, al apostar por un enfoque de precisión y multidisciplinar donde se analiza cada caso. En este punto coinciden los especialistas, aunque también hay voces que hacen hincapié sobre la escasez de comités moleculares específicos: “Hay muchos hospitales, algunos de primer nivel, donde no hay comités moleculares para dar respuesta a todos los hallazgos que nos podamos encontrar en las secuenciaciones masivas (NGS, por sus siglas en inglés) o de cara a proponer tratamientos innovadores en base a biomarcadores. Es algo donde queda mucho por recorrer”, analiza la Dra. Isabel Echevarría, de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).
No obstante, la importancia de estos grupos multidisciplinares que se reúnen de manera periódica para comentar casos y proponer las siguientes decisiones clínicas a tomar es indiscutible, coinciden cinco representantes de sociedades científicas reunidas por iSanidad en las mesas de expertos ‘La oncología según sus protagonistas. Conversando con asociaciones de pacientes, sociedades científicas, investigadores y consejerías’ organizadas con el apoyo de BMS, Daiichi Sankyo y GSK.
En esta línea se expresa la Dra. Mercedes Mitjavilla, de la Sociedad Española de Medicina Nuclear e Imagen Molecular (Semnim), quien añade que los pacientes “agradecen mucho” cuando se les dedica tiempo a su caso. Al mismo tiempo, suponen una mejora en los resultados en salud atendiendo a lo que apunta el Dr. Javier Serrano, presidente de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR), con mejoras en la supervivencia de los pacientes de centros donde hay comités de tumores constituidos, especialmente en aquellas personas con neoplasias infrecuentes diagnosticadas.
El consenso es unánime entre las sociedades científicas: los comités de tumores son imprescindibles, pero se debe fomentar el acceso a aquellos altamente especializados a través de una estructura de redes
Si bien a juicio del Dr. Raúl Córdoba, de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), esto también evidencia la falta de equidad en nuestro país entre centros de pequeño tamaño que carecen de determinados expertos en cánceres concretos dentro de esos comités. Por eso, aboga por impulsar “una ventana de oportunidades, las estructuras de redes. Tengo que disponer de esa facilidad de acceso a esas redes de expertos para poder consultar y derivar no al paciente, sino su caso, a otro comité de tumores más altamente especializado”.
En paralelo, es cada vez más habitual que a estos grupos de toma de decisiones clínicas en oncología se les sumen nuevos especialistas, como los farmacéuticos hospitalarios. Desde su propia experiencia, el Dr. Javier Letellez, de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), reconoce que cuando se reúne en estos comités se siente “muy cómodo” y que el profesional de farmacia “no solo aporta en la parte farmacológica, sino también en mejorar los circuitos, disminuir tiempos de espera, agilizar tratamientos potenciales de ensayos clínicos o accesos precoces. Los comités son la herramienta para evitar pruebas innecesarias y retrasos”.
La inclusión de nuevos especialistas en estos comités multidisciplinares permite mejorar los circuitos, disminuyendo tiempos de espera o evitando pruebas innecesarias
Sin embargo, tanto la Dra. Mitjavilla como el Dr. Serrano lamentan que aún haya hospitales en los que el tiempo que dedican los especialistas a preparar cada caso en los comités de tumores no compute como actividad profesional. Por parte de la médico nuclear, “complica mucho” la actividad clínica; el oncólogo radioterápico agrega precisa que, si de media tienen entre 4 y 5 comités semanales, y a cada caso algo más complejo se le puede dedicar entre hora y hora y media, es necesario “proteger ese tiempo del profesional” apostando por promover “circuitos muy ágiles donde todos los hospitales de un área sanitario o comunidad, tengan nodos de referencia”.
El papel de primaria, cada vez mayor
El paradigma en oncología ha cambiado con la llegada de terapias más efectivas hasta el punto de que los pacientes con neoplasias que todavía no tienen curar pueden llevar una vida normal. Al mismo tiempo, los cribados y la detección precoz de determinados tumores en estadios tempranos ofrecen un pronóstico muy positivo que los especialistas reunidos en la mesa de expertos ponen en valor.
Y ahí es donde entra la figura del especialista en medicina familiar y comunitaria, con quien enfatizan que hace falta más comunicación para que las personas pasen de la consulta del hospital a la del centro de salud. Como resume el Dr. Javier Serrano, de SEOR, “la primaria puede empezar y terminar el círculo”. Por lo que propone una mayor formación y comunicación directa entre especialistas de oncología y médicos de atención primaria, que repercutiría de manera positiva “a la hora de detectar una sospecha de cualquier indicio que pueda ser potencialmente una enfermedad neoplásica”.
Para la Dra. Mercerdes Mitjavilla, el largo-superviviente puede continuar su proceso perfectamente en primaria. “No tiene que ser ‘esclavo’ del hospital. Pero eso requiere una primaria que se sienta fuerte, potente y que pueda dar respuestas”, sentencia.
Atención primaria y medios de comunicación cumplen un papel relevante a la hora de trasladar a la sociedad la importancia de evitar factores de riesgo de cáncer, señala la mesa de expertos
A eso contribuyen las sociedades científicas, como ejemplifica el hematólogo, Dr. Raúl Córdoba, que se remite a la guía presentada por la SEHH el año pasado para largo-supervivientes de cánceres hematológicos. “Gracias al éxito que tuvo, estamos recibiendo la propuesta para hablar de pacientes largo-supervivientes con mieloma múltiple”, que avanza están ya trabajando en su redacción y pondrán próximamente en marcha, en este caso solo para pacientes con este tipo de neoplasia. Documentos que sirven para que los médicos de primaria conozcan si entre los posibles motivos de consulta se deben a “consecuencias de los tratamientos que les hemos dado para poder curarlos”.
Pero además es que “no es sostenible que los largo-supervivientes se sigan en los hospitales”, añade la Dra. Isabel Echevarría para argumentar que el trabajo conjunto con primaria “es fundamental para tener unos buenos circuitos”. No obstante, amplía el foco y respecto a la prevención (la OMS publicó recientemente un informe que sugería que el 40% de los cánceres se deben a factores de riesgo evitables) cree que tanto la atención primaria como los medios de comunicación tienen “un impacto real en la sociedad” y pueden contribuir a este objetivo.
Algo en lo que coincide el Dr. Javier Letellez. “Creo que también necesitamos hacer una inversión en la prevención y en hábitos de vida modificables”, afirma. De hecho, recuerda que la estrategia de prevención no solo es farmacológica, sino que en muchos casos es “educacional y de inversión en otro tipo de herramientas que han demostrado de verdad tener efectividad”.
Sociedades científicas: la voz de la comunidad
Durante la mesa de expertos también se dedicó un apartado específico a analizar el papel de las sociedades científicas en la actualidad, base de la hiperespecialización de sus profesionales como garantes del conocimiento científico actualizado. Estas abarcan varios aspectos de la vida profesional: entre otros, la elaboración de guías o indicaciones, el análisis y la evaluación de la seguridad y la calidad de las tecnologías y productos sanitarios, desde la óptica del presidente de la SEOR.
En otras áreas, como la farmacológica, desde la SEFH la evaluación recae sobre el Grupo Génesis, precisa el Dr. Letellez, que evalúa de manera constante los medicamentos como parte del proceso de los IPT de la Aemps. Aunque reprocha que no se las tiene en cuenta “en la parte de la financiación. Un problema cuando el fármaco se tiene que posicionar frente a otras alternativas a nivel económico”.
Apoya esa tesis la Dra. Echevarría, de SEOM, que pide que las sociedades científicas tengan “un papel vinculante” en las decisiones administrativas, ya que estas “son las que tienen el conocimiento”. Una reivindicación a la que también se suma la Dra. Mitjavilla, que como representante de la Semnim defiende que las sociedades científicas tengan derecho a opinar en la toma de decisiones. “Todos tenemos en común el paciente en el centro y las mejores opciones para el paciente”, recuerda.
En línea con lo expresado por sus compañeros, el Dr. Córdoba sintetiza el rol de sociedades como la suya, la SEHH: “Formamos a nuestros colegas cuando el fármaco está disponible para prescribirlo al paciente; hablamos a nivel de comunidad; seleccionamos expertos y ayudamos en la generación de datos en vida real”.














