Una sola salud. Dra. Patricia de Sequera Ortiz (S.E.N)

Dra.-Patricia-de-Sequera

..Dra. Patricia de Sequera Ortiz, presidenta de la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N).
Anuario iSanidad 2021.
Promovido por la OMS y Naciones Unidas, el concepto de una sola salud, “one health”, está calando cada vez con más fuerza en la opinión pública, quizás por[1]que la pandemia nos ha enseñado dos cosas importantes. La primera, hasta qué punto es interdependiente la salud del planeta, los animales y las personas. Y la segunda, hasta qué punto esa única salud es frágil y debe ser protegida antes de que haya sido deteriorada. En el caso de las patologías renales, esos dos enfoques cobran una especial relevancia, tanto por su creciente prevalencia como por su impacto global sobre la salud y la calidad de vida de las personas. Y por ello, debemos pensar de una forma mucho más proactiva y preventiva, así como más integrada y coordinada con otras especialidades y profesionales sanitarios.

Prevenir las patologías renales y anticipar su diagnóstico y tratamiento es promover esa “sola salud” y, desde la Sociedad Española de Nefrología, nos hemos marcado este objetivo como un reto prioritario. Un segundo reto en el que queremos avanzar es el fomento de los trasplantes de donante vivo. La pandemia impactó negativamente el año pasado en el tratamiento de la Enfermedad Renal Crónica (ERC), provocando una caída del 7% en el número de pacientes que empezaron a recibir Tratamiento Renal Sustitutivo (TRS) en 2020. El impacto se dejó notar especialmente en los trasplantes renales, que disminuyeron un 21%, a pesar del enorme esfuerzo realizado. Aunque España es líder mundial en trasplantes, la realidad es que hay un des equilibrio, agudizado por el impacto del Covid-19, entre el número de pacientes en lista de espera y la oferta de órganos para trasplante.

Se antoja imprescindible el fomento de la donación de vivo, cuyos resultados son, además, mejores que los del donante fallecido

Para compensar este desequilibrio se antoja imprescindible el fomento de la donación de vivo, cuyos resultados son, además, mejores que los del donante fallecido, en términos de supervivencia del trasplante y reducción de complicaciones. Finalmente, queremos trabajar para fomentar los tratamientos domiciliarios y lograr que el porcentaje de aplicación de las técnicas de diálisis domiciliaria, tanto la diálisis peritoneal como la hemodiálisis domiciliaria, sigan aumentando. Siempre pensando, por supuesto, en el interés del paciente, para el que estos pueden representar no solo mayor autonomía y calidad de vida, sino también mayor independencia y empoderamiento, y que la diálisis se ajuste mejor a sus necesidades y estilo de vida.

El empoderamiento y la atención centrada en el paciente son elementos clave para mejorar los resultados en salud, aumentar la satisfacción de las personas que viven con enfermedad renal y optimizar el uso de los recursos sanitarios. Todo esto requiere un cierto cambio cultural y sobre todo de acompañamiento y una mejor y más empática comunicación con el paciente y su entorno. Es imprescindible dar este paso en su propio beneficio.

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