Dr. Freire: «Disponemos de test que requieren siete minutos para hacer el cribaje de alzhéimer en atención primaria»

Dr. Freire, sobre el cribaje del alzhéimer en atención primaria

..Gema Maldonado.
Una de las luchas de la Confederación Española de Alzhéimer (Ceafa) es lo tardío del diagnóstico de la enfermedad, que llega en muchos casos cuando el deterioro está muy avanzado. La primera puerta a la que llama un familiar alarmado o un paciente preocupado por los problemas de memoria que está teniendo es la del médico de familia que, según explica a iSanidad el Dr. Alberto Freire Pérez, tiene «un papel esencial» en el cribaje del alzhéimer y de otras demencias. Este médico de familia coordina el Grupo de Trabajo de Neurología de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), que acaba de celebrar su XXVIII Congreso Nacional, donde Freire impartió a sus compañeros una formación sobre el diagnóstico temprano de esta enfermedad en atención primaria.

¿Tiene el médico de atención primaria recursos para poder actuar en el cribaje del alzhéimer?
Una de las primeras cosas que siempre comentamos es la falta de tiempo en consulta, por eso lo que planteamos en este taller es una serie de test cognitivos breves que el médico de cabecera puede utilizar y que, normalmente, no requiere más de siete minutos, son test muy breves. Así podemos hacer es un cribaje, que nos va a decir que hay una elevada probabilidad de que ese paciente pueda desarrollar en el futuro alzhéimer o alguna otra demencia. Pero es solo probabilidad, no quiere decir que la vaya a padecer, porque en su desarrollo van a intervenir muchísimos otros factores.

«Podemos hacer un cribaje que nos va a decir que hay una elevada probabilidad de que ese paciente pueda desarrollar en el futuro alzhéimer o alguna otra demencia»

Disponemos del test AD8 que junto con otro test breve está demostrando muchísima utilidad diagnóstica. Ya no podemos decir que no tenemos tiempo en la consulta porque se pueden hacer online, incluso los puede hacer un familiar que conviva con el paciente, ya que el test va preguntando cómo ha sido la evolución de esa persona, que conoces íntimamente, en los últimos diez años.

La Ceafa ha creado una red de agentes activos a la que pertenece el Grupo de Neurología de la SEMG, y ya ofrece a través de problemasmemoria.com tanto el test AD8 como el IQCode. Con la puntuación que obtengan pueden ir al médico de familia, que ya tendría que derivar al segundo nivel asistencial, porque la confirmación del diagnóstico requiere unas baterías de test neuropsicométricos más complejos. También debemos orientar hacia las asociaciones de pacientes, que son importantísimas para los cuidadores.

«Ya no podemos decir que no tenemos tiempo en la consulta porque se pueden hacer online, incluso los puede hacer un familiar que conviva con el paciente»

Otras muchas veces se hacen estos test para quitarle miedos al paciente o al familiar. Yo siempre digo lo mismo: el paciente anciano es normal, un deterioro cognitivo o de la memoria no es inherente a la edad, la gente mayor no tiene por qué tener problemas de memoria. Pero cuando detectemos en un familiar ciertos lapsus hay que alertar e ir al médico.

¿Qué tipo de personas llega a su consulta con ese miedo o esa duda? 
Normalmente la primera aproximación al médico de cabecera siempre va a ser por quejas de memoria. Por eso todos los test de los que hablamos se basan en explorar la alteración de la memoria, es el más frecuente de los deterioros cognitivos. Normalmente vienen  familiares que conviven con gente mayor y que detectan esas alteraciones de la memoria. Muchas veces vienen pacientes de edad intermedia cuyos padres o abuelos tuvieron enfermedad de Alzheimer o algún tipo de demencia, y se asustan por los pequeños lapsus que pueda haber de memoria. Cada vez la gente joven pregunta más, pero suelen ser lagunas de memoria debido al estrés y al tipo de vida que llevamos, no son patológicas.

«Cada vez la gente joven pregunta más, pero suelen ser lagunas de memoria debido al estrés y al tipo de vida que llevamos, no son patológicas»

Para saber si de verdad estamos ante un comienzo de una demencia tenemos que valorar también la funcionalidad del paciente. Es decir, ver si las alteraciones de la memoria le afectan para su vida diaria, para su vida social. Porque la diferencia que hay entre una alteración de la memoria que es patológica y una que no lo es está en la alteración de la funcionalidad de la persona.

Actualmente el diagnóstico del alzhéimer llega tarde, cuando el deterioro ya está muy avanzado. ¿Qué papel puede tener la atención primaria para que esto cambie?
Tiene un papel esencial. Yo siempre digo que los médicos de cabecera tienen una ventaja que no tiene ninguna otra especialidad: es la longitudinalidad. Vemos al paciente a lo largo del tiempo y tenemos información de ellos que no podemos poner en las historias clínicas, pero sí la tenemos en mente cuando los entrevistamos: recibimos información cuando hablamos con un paciente en la sala de espera, cuando lo vemos por la calle, etc. Y eso es una gran ventaja para ver la evolución de un paciente en el tiempo.

«Ya no tenemos que recurrir a test farragosos sino que tenemos test que en cinco o seis minutos nos puede orientar a saber si ese paciente puede tener deterioro cognitivo»

¿Está suficientemente formado o actualizado el médico de familia para detectar estas patologías?
Tiene las herramientas y nuestra función desde SEMG es ofrecer a los compañeros formación. Que vean que ya no tenemos que recurrir a test farragosos sino que tenemos test que en cinco o seis minutos nos puede orientar a saber si ese paciente puede tener deterioro cognitivo.

Una vez que ustedes hacen el cribaje y remiten al especialista al paciente con altas posibilidades de desarrollar alzhéimer al especialista, ¿se hace un seguimiento desde atención primaria?
Claro, ten en cuenta que el paciente puede estar diagnosticado de una demencia pero va a seguir viniendo a la consulta por otros problemas de salud. Y hay algo muy importante: no solo tenemos que pensar en el paciente, también tenemos que cuidar al cuidador, porque la gran carga de la enfermedad, además de para el paciente, es para su cuidador principal. Con lo cual, como médicos de cabecera también tenemos que velar para que ese cuidador no enferme.

«Se puede llegar a prever un riesgo de sarcopenia, de depresión o de caídas. Esto nos va a permitir hacer actividades preventivas en función de los resultados que obtenga en el test»

Cuando aplica estos test a los pacientes y obtienen una puntación que no es como para remitir al neurólogo, ¿hace un seguimiento después?
Lo importante de todos estos test es ver la evolución, que es precisamente una de las bases para el diagnóstico, ver si se va deteriorando la funcionalidad. En un envejecimiento normal, un deterioro cognitivo leve puede quedarse estancado ahí. Por eso es muy importante ver cómo va evolucionando en los siguientes meses. Si vemos que está estancado, tenemos casi la seguridad de que no estamos en esos momentos ante una enfermedad de Alzheimer o una demencia. En cambio, si vemos que va evolucionando más o menos rápido, hay más probabilidades de que sea un tipo de demencia. Siempre es esencial la evolución.

Antes de contar con estos test, ¿qué hacía ante un posible caso de alteración de la memoria patológica?
Había otros test que era mucho más farragosos, llevaban muchísimo tiempo en la consulta y requería que el paciente tuviera habilidades  y requerían que el paciente tuviera habilidades grafomotoras y supiera leer. Ahora tenemos pruebas como el Fototest, creado de forma altruista por el neurólogo español Cristóbal Carnero, que fue un auténtico avance y no requiere esas habilidades del paciente.

También tenemos el test Mongil de funcionalidades cognitivas que valora desde las habilidades avanzadas, a las instrumentales y básicas. Además, cogiendo de manera aislada un grupo de preguntas de esta prueba, se puede llegar a prever un riesgo de sarcopenia, de depresión o de caídas. Esto nos va a permitir hacer actividades preventivas en función de los resultados que obtenga en el test para intentar bajar esa puntuación. Y cuanto más baje, mejor va a estar el paciente. Por tanto, estos test son un gran avance.

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