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La necesidad de un ministro de Sanidad estable y con capacidad de diálogo

medidas riesgo

..Juan Pablo Ramírez. Director de iSanidad.
Hace ya tiempo que el sector sanitario no esconde su deseo de encontrar un ministro de Sanidad estable y con capacidad de diálogo. Las primeras reuniones de los profesionales con Salvador Illa parecen haber dejado un gusto agradable. Han encontrado un ministro de Sanidad con una buena disposición, según han reconocido diferentes representantes de la profesión a este periódico. Tengo interés por conocer también la impresión de la industria y de la sanidad privada.

La semana empezó con un aviso. La Organización Médica Colegial (OMC), el Consejo General de Enfermería (CGE) y los sindicatos Satse y CESM mantuvieron una reunión para instar al Ministerio a convocar por fin el Foro de las Profesiones. El presidente de la OMC, el Dr. Serafín Romero, reconoció incluso que se trataba de una “provocación”. Médicos y enfermeros quieren una colaboración activa y le tendieron la mano para reactivar un foro que no utilizó ninguno de sus predecesores.

Hace ya tiempo que el sector sanitario no esconde su deseo de encontrar un ministro de Sanidad estable y con capacidad de diálogo

No ha disfrutado de un arranque tranquilo el nuevo ministro. Se ha encontrado con un ámbito como el sanitario en el que no tenía experiencia. Por primera vez el Ministerio no cuenta con otros departamentos menos complejos en los que refugiarse como Asuntos Sociales, Consumo e Igualdad. Debe dedicarse en cuerpo y alma al sistema sanitario y la inmensa mayoría de las competencias se encuentran transferidas a las comunidades autónomas. A esto hay que añadirle la crisis del coronavirus. La llegada de Covid-19 a Italia ha provocado un cambio de rumbo preocupante en la epidemia.

Realmente la ausencia de experiencia no resulta tan trascendente. Basta con ser un buen gestor, saber rodearse de los mejores asesores y escuchar a los que más saben. Estos son los médicos, las enfermeras y los pacientes. Del mismo modo que un ministro de Defensa no tiene que ser militar o un ministro de Fomento no tiene que ser ingeniero, un ministro de Sanidad no tiene que ser un profesional sanitario.

Pero sí es importante saber escuchar. Por eso este Minisiterio debe coger la mano que le han tenido los profesionales e impulsar el Foro de las Profesiones. Para empezar serviría para mejorar el borrador del real decreto de especialidades que no ha gustado a nadie y hacer frente a las prioridades del sistema.

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