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La viruela de los monos. Una oportunidad para recordar la historia del control de la viruela. Dr. Juan Antonio Vargas

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..Dr. Juan Antonio Vargas, jefe de Sección de Medicina Interna. Jefe de estudios del Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda. Catedrático de Medicina de la UAM.
Históricamente, se ha demostrado que la vacunación contra la viruela protege contra la viruela de los monos (monkeypox, MPX), una enfermedad zoonótica viral poco frecuente. Los primeros casos humanos de MPX se identificaron en la República Democrática del Congo en 1970. Recientemente, el pasado 14 de mayo de 2022, la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (Ukhsa) informó sobre la identificación de dos casos en el Reino Unido, sin antecedentes recientes de viajes y sin contacto con un caso importado informado el 7 de mayo.

Es la primera vez que se notifican cadenas de la transmisión en Europa sin vínculos epidemiológicos conocidos con África occidental o central

Ukhsa confirmó otros cuatro casos el 16 de mayo, también sin antecedentes de viajes recientes a áreas endémicas y sin contacto conocido con los casos anteriores. Todos los casos informados el 16 de mayo eran pacientes varones que habían mantenido relaciones sexuales con otros hombres. Desde entonces, numerosos países de Europa, incluyendo España, también han comunicado casos confirmados o en investigación, en su mayoría, hombres que han mantenido relaciones con otros hombres. Esta es la primera vez que se notifican cadenas de la transmisión en Europa sin vínculos epidemiológicos conocidos con África occidental o central.

La viruela de los monos nos proporciona una oportunidad para recordar la historia del control de la viruela. La historia del control de la viruela comienza en el siglo XVIII cuando Lady Montagu (1689-1762), escritora británica, observa que las mujeres que ordeñaban vacas infectadas con viruela no contraían la enfermedad. Esto se debía a que los animales estaban infectados por una variedad más leve, que al contagiar a las mujeres les proporcionaba inmunidad. Sin embargo, su técnica de inoculación con el pus de la viruela que tenían las vacas fue rechazada por los médicos ingleses de la época.

La viruela de los monos nos proporciona una oportunidad para recordar la historia del control de la viruela

En 1796, Edward Jenner, siguiendo las observaciones de la escritora, decide inocular a un hijo de su jardinero con el virus de una vaca infectada por viruela. El niño de 8 años tuvo fiebre durante un par de días, pero no desarrolló ninguna infección grave ni mostró ningún síntoma de viruela.

En España los avances de Jenner son recogidos por el cirujano Javier de Balmis quien, con el apoyo de Carlos IV, organiza la Expedición Filantrópica de la Vacuna que partió de La Coruña en 1803 con destino a Centroamérica. Balmis viajó con 22 niños huérfanos, que transportarían la vacuna a través de su propia inmunización. La viruela de las vacas se inoculaba en uno de ellos y a los 10 días le salían unos pocos granos que emitían el llamado fluido vacunal. Este se recogía y se inoculaba en otro niño. Y así se mantuvo la cadena.

La Expedición Balmis, liderada por el cirujano español Javier de Balmis, sirvió para establecer en el mundo las bases de programas nacionales de inmunización y a trabajar por una cobertura sanitaria universal

Aunque se perdieron vidas por el camino, se estima que más de 500.000 personas fueron inmunizadas directamente por la Expedición Balmis y que millones de personas fueron salvadas de morir gracias a la creación, en los lugares por los que pasaba, de juntas sanitarias y casas de vacunación públicas. También sirvió para establecer en el mundo las bases de programas nacionales mejorados de inmunización que ayudaron a consolidar el establecimiento de la atención primaria de salud en muchos países y a trabajar por una cobertura sanitaria universal.

La viruela causaba alta mortalidad, especialmente en niños menores de 5 años, sin distinción de clases sociales, y tenía rápida contagiosidad difícil de controlar. Las autoridades tuvieron que determinar aislamientos poblacionales masivos, declarar zonas en cuarentena y control de rutas ocasionando restricciones al tránsito comercial y de personas, además de centralizar las medidas de vacunación para detener el avance de la enfermedad, medidas que se consideran como el principio y las bases de las políticas de salud pública. Gracias a este esfuerzo global, el 8 de mayo de 1980, la Organización Mundial de la Salud (OMS) certificó la erradicación mundial de la viruela, primera enfermedad infecciosa eliminada gracias a una vacuna.

Hace dos años, en la celebración del 40 aniversario de este éxito mundial, Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, afirmó que “la viruela es la única enfermedad humana erradicada, una prueba de lo que podemos conseguir cuando todas las naciones trabajamos juntas. Ante las enfermedades epidémicas, tenemos una obligación y un destino compartidos y conmemoramos a los héroes del mundo que unieron sus fuerzas para luchar contra la viruela y trabajaron por la seguridad de las generaciones futuras”.

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