Relación entre maloclusión y articulación de fonemas en la primera infancia

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..Redacción.
Un estudio publicado en The Angle Orthodontist ha evaluado la relación entre la maloclusión dentaria y el habla para comprender la etiología de los trastornos de los sonidos del habla (TSD) en escolares y realizar un correcto diagnóstico y plan de tratamiento. Los investigadores concluyen que existe una relación entre la maloclusión y los trastornos del habla. «Ambos pueden estar asociados con hábitos orales y alteraciones musculares, causando disfunción orofacial que requiere cooperación interdisciplinaria. La maloclusión y los trastornos fonológicos tienen una etiología multifactorial», exponen. Por ello, señalan que los odontopediatras y ortodoncistas deben considerar y evaluar los factores fisiológicos que influyen en el desarrollo de la dentición y en qué medida influyen en el desarrollo del habla en los niños.

El TSD o dificultad para articular uno o más fonemas, es la alteración del habla más frecuente en escolares de 3 a 10 años, con una prevalencia del 48,1%, según la Asociación Estadounidense de Audición del Habla y el Lenguaje (ASHA). Su origen es funcional y orgánico. Entre las causas orgánicas se encuentran las disglosias dentales, que son trastornos de la articulación debido a una alteración en la posición de los dientes.

El objetivo principal de este estudio fue analizar la relación entre las dos disfunciones orofaciales más frecuentes en escolares. En concreto, la maloclusión y la dislalia. Para ello, también se estudiaron los hábitos bucales y las alteraciones musculares. Son pocos los estudios epidemiológicos que relacionan la maloclusión con la dislalia en niños, ya que la mayoría de ellos se realizaron en pacientes adultos.

Los odontopediatras y ortodoncistas deben considerar y evaluar los factores fisiológicos que influyen en el desarrollo de la dentición y en qué medida influyen en el desarrollo del habla en los niños

Este estudio ha analizado la articulación y oclusión dentaria, evaluación oromiofuncional con praxis y musculatura orofacial, posición de reposo de la lengua y patrón de deglución en 290 niños de 4 a 7 años, con una edad media de 5,7 años, que asistían a seis escuelas diferentes de Valencia. De ellos, 104 estaban en dentición temporal (35,8%) y 186 en dentición mixta (64,2%), con una diferencia significativa en el número de niños con dentición temporal y mixta.

Se observó una asociación significativa entre las maloclusiones dentarias (clase II y III de Angle, mordida abierta anterior, mordida borde a borde, resalte y mordida cruzada anterior) y alteraciones fonéticas. Los sigmatismos y rotacismos fueron los trastornos más frecuentes. Las maloclusiones también mostraron una asociación significativa con los hábitos orales y con la praxis orofacial y la actividad muscular.

Se observó una asociación significativa entre las maloclusiones dentarias y alteraciones fonéticas. Los sigmatismos y rotacismos fueron los trastornos más frecuentes

Los participantes se sometieron a un examen clínico por un único evaluador en las mismas condiciones, que consistió en una evaluación de la oclusión dental. De los 290 niños, se observó algún tipo de maloclusión en el 46,2% de la muestra. Hubo alta prevalencia de mordida cruzada, sobremordida y sobremordida horizontal. La muestra se distribuyó en dos. Por un lado, por la Clasificación de Angle según la existencia o no de hábitos orales y alteraciones musculares. Por otro, en función del número de características de maloclusión: de 0 a 2 características de maloclusión (75,3% de los escolares) y tres o más de tres características de maloclusión (24,7%). Se observó una asociación significativa entre las alteraciones fonéticas y la presencia de tres o más características de maloclusión.

Los resultados de esta investigación concuerdan con numerosas investigaciones sobre alteraciones del habla en pacientes con maloclusiones clase II y III. «Dada la sección transversal en la anatomía y fisiología del marco laríngeo, faríngeo y de la cavidad oral, es justo deducir que las maloclusiones dentofaciales pueden estar acompañadas de alteraciones en la deglución y la articulación de fonemas», detallan los autores. Además, indican que esto puede atribuirse a la similitud en el suministro neuromuscular. «La musculatura orofacial involucrada en el habla puede verse afectada por la presencia de maloclusión», precisan.

«Las ventajas de una intervención temprana en el habla y la oclusión son fundamentales», afirman los investigadores

La presencia de maloclusión puede causar desequilibrios en las funciones involucradas en el sistema estomatognático. Por este motivo, los investigadores aseguran que «el conocimiento de esta relación en los niños pequeños ayudaría a los profesionales a implementar medidas preventivas para el desarrollo óptimo de la salud bucodental infantil».

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